Agencias

La muerte de Jason Arday reaviva el debate sobre la diversidad en las universidades británicas

La muerte de Jason Arday reaviva el debate sobre la diversidad en las universidades británicas

Londres, 18 Ago 2026 (AFP) -

La trágica muerte de Jason Arday, quien se convirtió en el profesor negro más joven en Cambridge, ha reavivado el debate sobre la falta de diversidad en las universidades británicas, donde los académicos negros siguen siendo una ínfima minoría.

A finales de 2024, Reino Unido contaba con 270 profesores universitarios negros, aproximadamente el 1% de los docentes e investigadores titulares del país.

Aunque actualmente las universidades acogen a un mayor número de estudiantes procedentes de diversos orígenes, el cuerpo docente sigue estando "dominado por hombres blancos", señala a la AFP Robin Cohen, profesor de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Oxford y especialista en cuestiones de diversidad.

Desde que Jason Arday fue acusado de plagio en su tesis doctoral y surgieron dudas sobre la veracidad de algunos aspectos de su trayectoria personal, varios comentaristas conservadores británicos y estadounidenses cuestionaron inmediatamente las políticas de Igualdad, Diversidad e Inclusión (EDI, por sus siglas en inglés), que, según ellos, favorecerían a candidatos pertenecientes a minorías en detrimento de candidatos blancos.

"Como profesor negro en Reino Unido, estoy acostumbrado a ver muchos prejuicios en torno a la discriminación positiva", declara a la AFP Steven Spoel, profesor de Biología en la Universidad de Edimburgo.

"Creo que muchos académicos negros tienen la sensación de estar siendo vigilados y de que su legitimidad está siendo cuestionada", añade.

- "Ofensiva ideológica" -

Un sentimiento que comparte Michael Bankole, profesor de Ciencias Políticas en el King's College de Londres.

"Se tiene la sensación de que Jason fue utilizado para demostrar que los investigadores negros, cuando alcanzan este tipo de puestos, no los merecen" y "para atacar las políticas de diversidad", afirma Bankole a la AFP.

Arday, de 41 años, fue hallado muerto el viernes en su domicilio londinense, nueve días después de haber dimitido a raíz de estas acusaciones.

La policía descartó que hubiera circunstancias sospechosas, sin mencionar abiertamente la posibilidad de un suicidio.

La familia de Arday acusa a sus detractores de haber llevado a cabo una "campaña de acoso" contra él, mientras que el alcalde izquierdista de Londres, Sadiq Khan, consideró que había sufrido "una humillación pública".

El Runnymede Trust, un centro de estudios dedicado a la igualdad racial del que Jason Arday fue administrador, considera que los investigadores negros son "a la vez excluidos y considerados excepciones" dentro de la educación superior británica.

En un comunicado, este centro denuncia una "ofensiva ideológica" contra la diversidad que se ha "intensificado en los últimos años".

Según Robin Cohen, la polémica se ha visto amplificada por la ola de rechazo a las políticas de diversidad en Estados Unidos, impulsada principalmente por la derecha conservadora.

Una señal de la creciente influencia del debate estadounidense en Reino Unido es que se ha "importado" el acrónimo DEI (Diversity, Equity and Inclusion), en sustitución del británico EDI, junto con la idea implícita de que "candidatos de minorías menos cualificados habrían sido contratados o ascendidos en detrimento de candidatos blancos más cualificados".

- "Entorno muy solitario" -

En las universidades, los académicos negros ofrecen una visión muy diferente.

"Académicos como yo encadenamos contratos temporales, tratando de abrirnos camino en el mundo académico", declaró Michael Bankole a la emisora de radio LBC.

Los obstáculos a los que se enfrentan los investigadores negros van desde la falta de referentes dentro de la educación superior hasta un control excesivo, pasando por la exigencia implícita de tener que "superar ampliamente" a sus colegas del mismo nivel, explica Spoel.

"Es un entorno muy solitario y amenazante", añade el profesor de biología, para quien hay que "hacer frente al hecho de ser muy visible y, al mismo tiempo, estar aislado".

Para la Society of Black Academics, dedicada al apoyo y la promoción de investigadores negros, la muerte de Jason Arday no ha hecho más que poner de manifiesto una realidad bien conocida: que a esos académicos se los vigila más estrechamente que a los demás.

Precisamente, Jason Arday dedicaba sus investigaciones a encontrar formas de eliminar los obstáculos a los que se enfrentan los académicos pertenecientes a minorías étnicas.

Durante un acto celebrado el lunes en Londres en su memoria, estudiantes e investigadores a los que había acompañado contaron cómo les había animado a continuar una carrera en la educación superior.

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