Agencias

La Policía de Sudáfrica, en "alerta máxima" ante las marchas antiinmigración del martes

La Policía de Sudáfrica, en

Nairobi, 29 jun (EFE).- La Policía de Sudáfrica está en "alerta máxima" ante las marchas antiinmigración convocadas este martes en el país, después de una ola de ataques xenófobos contra migrantes africanos en los últimos meses, informó este lunes el Gobierno.

"El Gobierno condena toda forma de intimidación, acoso y violencia dirigida contra cualquier persona, independientemente de su nacionalidad o situación migratoria", afirmó el Ejecutivo en un comunicado.

"Las fuerzas del orden, incluido el SAPS (Servicio de Policía de Sudáfrica), permanecen en estado de alerta máxima para prevenir actividades ilegales y garantizar el mantenimiento del orden público", añadió.

En declaraciones recogidas por medios locales, el ministro de Policía en funciones, Firoz Cachalia, señaló que "habrá una fuerte presencia policial en todas las zonas, especialmente en los puntos más conflictivos", sin divulgar cifras concretas de agentes.

La Policía velará "por los derechos y la dignidad de todos los que viven en nuestro país, lo que incluye -y quizá a algunos les cueste admitirlo y aceptarlo- la dignidad de las personas que se encuentran en nuestro país de forma ilegal", subrayó Cachalia.

"La Policía está aquí para proteger la vida, salvaguardar la propiedad, prevenir la delincuencia y responder con rapidez en caso de que alguien intente aprovechar las quejas legítimas de nuestra población para cometer actos de violencia, intimidación, vandalismo, incitación a la violencia en las redes sociales y cualquier otro delito", concluyó.

Intimidación, repatriaciones y muertes

Las autoridades hicieron estas advertencias antes de las protestas convocadas este martes por grupos antiinmigración, que han dado ese día como fecha límite a los inmigrantes irregulares africanos para abandonar el país, después de una ola de protestas y ataques xenófobos en los últimos meses.

Los convocantes de las manifestaciones culpan a estos migrantes de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos o las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que éstos accedan a atención médica y a educación en instalaciones públicas.

Frente a esta situación, Zimbabue, Ghana, Nigeria y Malaui han repatriado a cientos de ciudadanos, mientras Kenia, Malaui y Lesoto han emitido alertas de seguridad para sus ciudadanos en Sudáfrica, cuyo Gobierno ha condenado estos ataques, aunque ha reivindicado su derecho a frenar la inmigración irregular.

Asimismo, Mozambique informó sobre la muerte de al menos siete ciudadanos suyos en relación con la violencia xenófoba y Uganda ha confirmado también la muerte de uno de sus nacionales en un ataque.

Las tensiones xenófobas contra migrantes africanos son un problema recurrente en el país sudafricano y han desembocado en oleadas de protestas violentas, especialmente en los barrios más vulnerables, siendo las más graves a finales de 2019, con 18 extranjeros muertos, según datos de la ONG Human Rights Watch (HRW). EFE

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