La situación de Ceuta se enquista y crece la tensión en las protestas y en la política
Redacción Internacional, 21 sep (EFE).- Todavía son miles los migrantes que entraron a finales de julio de manera irregular en Ceuta que siguen en las playas y las calles de esta ciudad española del norte de África, donde la tensión aumenta cada día y se ha instalado un clima de excepcionalidad.
Los vecinos de Ceuta han visto alterado su día a día y se sienten abandonados por las autoridades, los inmigrantes que no han podido ser alojados en los saturados centros de acogida sobreviven en condiciones precarias y la situación ha elevado al máximo el nivel de crispación del ya enconado enfrentamiento político en España.
Crece la tensión
Prueba del clima que se vive en la ciudad fue el ataque este pasado domingo contra el vehículo de una diputada ceutí, en el que también viajaban un miembro de una ONG y una abogada de derechos humanos de la ONU. También ha habido otros episodios de violencia: intentos de linchamiento de migrantes, quema de un campamento improvisado y algunos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
La crisis ha puesto en evidencia que Ceuta, una pequeña ciudad con una superficie inferior a los 20 kilómetros cuadrados, algo más de 80.000 habitantes y enclavada entre Marruecos y el mar Mediterráneo, no tiene capacidad para dar cobijo a los miles de migrantes que todavía permanecen allí.
Son todavía multitud los migrantes que viven precariamente por las calles y playas de la ciudad, y que hacen largas esperas para intentar, sin éxito, encontrar una plaza bajo techo.
El viernes pasado, por ejemplo, se vivieron momentos de tensión al agrupar a quienes vivían en dos playas de la ciudad para trasladarles a un centro de acogida temporal ubicado en el puerto con plazas para tan solo 1.700 personas.
El cupo se cubrió en apenas unas horas, por lo que cientos de migrantes que esperaban poder acceder regresaron a los asentamientos de las playas de Benítez y el Trampolín.
El Gobierno español, del socialista Pedro Sánchez, estima, a partir de los datos facilitados por las fuerzas de seguridad desplegadas en la ciudad, que permanecen en Ceuta entre 9.000 y 10.000 migrantes y que unos 3.000 o 4.000 siguen sin plaza en los alojamientos temporales habilitados, aunque las autoridades ceutíes, del conservador Partido Popular, consideran que son muchos más.
A los 1.700 acogidos en el puerto se suman los albergados en distintos recursos temporales abiertos en Loma Margarita (1.300 plazas), Loma Colmenar (1.200), 500 plazas adicionales en el CETI y 320 en La Hípica, según las últimas cifras facilitadas a EFE por la Delegación del Gobierno.
Crisis política
La situación en Ceuta monopoliza el debate político en España y la oposición del Partido Popular y de la ultraderecha de Vox considera que el gobierno de Sánchez ha fracasado en la gestión de la crisis, ha permitido una "invasión" del territorio nacional, y está siendo demasiado blando con Marruecos, al que apuntan, por acción u omisión, de la entrada masiva del finales de julio.
La oposición exige la devolución a Marruecos de todos las personas que entraron ilegalmente en la ciudad a finales de julio, mientras el Gobierno español apela a los derechos de los migrantes y, en concreto, a los de entre 500 y 700 menores que siguen a día de hoy en las calles de Ceuta y cuyo proceso de filiación está resultando muy lento.
La situación podría incluso agravarse si prosperará el próximo miércoles un nuevo asalto masivo para el que están circulando convocatorias en redes sociales. Este lunes, el Ministerio del Interior anunció el envío a Ceuta de más agentes de la Guardia Civil, entre otras cosas, para prevenirlo. EFE
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