Las divisiones étnicas marcan las elecciones bosnias 30 años después de la guerra
Ivan Blazhevski
Skopie, 3 oct (EFE).— Bosnia-Herzegovina celebra este domingo unas elecciones generales marcadas por las divisiones étnicas que, más de treinta años después de la guerra que devastó el país (1992-1995), mantienen paralizado el complejo Estado surgido en 1995 de los Acuerdos de Dayton.
Musulmanes (bosniacos), croatas y serbios son los tres pueblos constituyentes de este país balcánico, candidato a integrarse en la Unión Europea (UE) y tutelado por un alto representante extranjero.
Unos 3,4 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir la Presidencia tripartita del Estado central —integrada por un musulmán, un croata y un serbio— y los 42 miembros de la Cámara de Representantes del Parlamento estatal.
Votarán además por las autoridades y las asambleas de las dos entidades que lo conforman: la Federación de musulmanes y croatas, dividida a su vez en diez cantones, y la serbobosnia República Srpska.
En total, en las urnas se decidirá quién ocupará los 518 cargos públicos en los diversos niveles del complejo sistema institucional establecido en el Acuerdo de Paz de Dayton.
Polarización nacionalista y tensiones étnicas
Los observadores políticos, a falta de encuestas sobre la intención de voto, predicen que poco cambiará, dada la fuerte dominancia de los partidos nacionalistas de las tres comunidades: el musulmán SDA, el serbobosnio SNSD y la HDZ BiH, principal fuerza bosniocroata.
Se presenta también un bloque multiétnico y tripartito liderado por el socialdemócrata SDP, así como numerosas formaciones menores que previsiblemente mantendrán fragmentado el espectro político, de forma que los grandes partidos tendrán que negociar coaliciones en los diversos territorios.
Con un salario medio de unos 850 euros, Bosnia es uno de los países más pobres de Europa.
La principal preocupación de la población es mejorar su nivel de vida y frenar la emigración, sobre todo de los jóvenes que abandonan el país por falta de perspectivas de futuro.
Si bien todos los partidos prometen más empleo y mejores salarios, la campaña electoral, que concluyó ayer viernes para dar paso a un día de reflexión este sábado, estuvo marcada por discursos nacionalistas que divergen sobre el futuro del país.
El SDA, liderado por Bakir Izetbegović, aboga por un Estado más centralizado y funcional con instituciones conjuntas más sólidas, y apoya la adhesión a la Unión Europea y a la OTAN, algo que rechaza rotundamente el secesionista y prorruso SNSD.
A pocos días de la votación, el presidente ruso, Vladímir Putin, expresó su apoyo al hombre fuerte del SNSD, Milorad Dodik, y a su candidato a la presidencia serbobosnia, Savo Minić, a quienes alabó por "defender los derechos serbios ante presiones externas", según informó el pasado martes la televisión pública de la República Srpska.
Dodik ha amenazado reiteradamente con la secesión del ente serbobosnio y su unión a Serbia.
Por su parte, la HDZ BiH pide más derechos para los croatas.
Estancamiento en el camino a la UE
Según una encuesta realizada la pasada primavera, el 74,4 % de la población de Bosnia-Herzegovina apoya entrar en la UE (86,1 % de los encuestados en la Federación, pero solo el 54,1 % en la República Srpska).
El país es candidato al bloque comunitario desde 2022, pero más de dos años después de que Bruselas diera su luz verde a la apertura de las negociaciones de adhesión en 2024, se han logrado pocos avances en las reformas requeridas.
La adopción formal de un marco de negociación para la adhesión sigue supeditada al cumplimiento de requisitos en materia de independencia judicial, lucha contra la corrupción y funcionamiento del Estado.
Las divisiones internas han imposibilitado incluso el nombramiento de un negociador jefe para establecer el marco de las negociaciones.
El estancamiento político ya le costó al país 108 millones de euros en fondos del Plan de Crecimiento de la UE, y otros 374 millones podrían también dejar de ser percibidos este mismo año.
Tecnología para evitar el fraude electoral
Los cerca de 5.700 colegios electorales del país, que permanecerán abiertos durante doce horas a partir de las 07:00 hora local (05:00 GMT) de mañana, aplicarán por primera vez una nueva tecnología para prevenir el fraude de identidad o el voto múltiple.
El sofisticado sistema que se pondrá a prueba con este estreno incluye tecnología biométrica, con dispositivos ópticos de escaneo de papeletas y lectores electrónicos de huellas dactilares.
El objetivo es garantizar la transparencia y la credibilidad del proceso electoral, así como automatizar el recuento de los sufragios y mejorar la precisión de la transmisión de resultados. EFE
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