Las empresas rusas contribuyen al esfuerzo militar ante creciente agujero del presupuesto
Moscú, 3 sep (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió hoy que las empresas rusas contribuyen al esfuerzo militar, sea al costear de su propio bolsillo la defensa de sus instalaciones de los ataques de drones ucranianos o con donaciones al presupuesto estatal para asumir los gastos sociales.
"Quiero agradecer al mundo de los negocios, incluido a los colegas sentados hoy aquí, por esta iniciativa", señaló Putin durante el plenario del Foro Económico Oriental que se celebra en la ciudad rusa de Vladivostok.
Entre los asistentes al foro se encontraban Alexéi Miller, presidente del consorcio gasístico Gazprom, y otros jefe de grandes corporaciones estatales.
El déficit estatal ascendió a 6,45 billones de rublos (74.352 millones de dólares) en los primeros siete meses del año, un 1,6 % del Producto Interior Bruto, cuando en torno del 40 % del presupuesto se dedica a defensa y seguridad nacional.
Impuesto de guerra
Aunque el Estado se ha mostrado incapaz de garantizar la defensa del territorio nacional, especialmente en los últimos meses, Putin negó efusivamente la existencia de un impuesto de guerra para las empresas rusas.
"Protesto, no hay recaudaciones, hay donaciones voluntarias. Que son cosas absolutamente diferentes", dijo.
Insistió en que el Kremlin no ha exigido nada a las compañías y "tampoco ha creado, en ningún caso, esta situación", aunque estimó las contribuciones en miles de millones de dólares.
"Es, efectivamente, una iniciativa del empresariado. No es una recaudación. Yo me reuní con representantes de círculos empresariales. Esas personas, de modo totalmente sorprendente para mí, se ofrecieron a contribuir de manera concreta", destacó.
Putin hizo estas afirmaciones ante representantes de países como China, Indonesia o Mongolia en el marco de un foro destinado a atraer inversión extranjera, en particular en el Lejano Oriente ruso.
Explicó que los empresarios le dijeron: "Trabajamos en este país, somos ciudadanos de este país. En definitiva, hemos acumulado un patrimonio considerable y el negocio goza de buena salud, pese a todos los problemas. En las actuales condiciones, queremos contribuir en desarrollo, economía y el terreno social, que es lo más importante".
En marzo pasado el Kremlin admitió una reunión a puerta cerrada entre Putin y algunos de los más importantes oligarcas de este país, en la que, según la prensa independiente, les pidió donaciones para financiar la guerra.
Según la prensa, la idea partió del jefe de la mayor petrolera del país, Rosneft, Ígor Sechin, estrecho colaborador de Putin y antiguo colega del KGB.
Autodefensa empresarial ante drones ucranianos
Además, el líder ruso también salió al paso de las especulaciones sobre que el Kremlin se plantea la expropiación de aquellas empresas que no inviertan en la seguridad de sus instalaciones vitales ante los ataques de drones ucranianos.
Y es que él mismo promulgó recientemente un decreto que permite la gestión exterior de aquellas compañías que no dediquen a esas partidas "considerables cantidades de dinero".
Explicó que el problema radica en que nadie se había encontrado hasta ahora en esta situación, en alusión a negocios como la compañía de comercio electrónico Wildberries, que ha sufrido pérdidas multimillonarias al ser alcanzados sus almacenes por los drones enemigos.
En particular, aseguró que el país ha experimentado una crisis de combustible tras los ataques contra sus refinerías, "porque partíamos de que se trata de objetivos puramente civiles y no pueden ser objeto de cualquier tipo de ataque durante un conflicto armado".
"Pero en este sentido nos equivocamos, nuestro adversario, lamentablemente, tiene otra opinión, y comenzó a atacar estos objetivos puramente civiles", admitió.
En cambio, ahora estimó en cientos de millones de dólares el gasto de las empresas en armamento y otros equipos, como redes metálicas, para evitar el impacto de los aparatos no tripulados.
"Ahora nuestras compañías se han sumado a este trabajo y les aseguro que ya hay resultados y habrá más. Ellos invierten su dinero en la compra del equipamiento necesario y la contratación de especialistas para la defensa de sus empresas", aseveró.
Reconoció que hasta ahora "las empresas no tenían ninguna obligación de protegerse e invertir en defensa antiaérea".
"Pedimos a nuestros colegas, en este caso del sector petrolero, ocuparse de la protección de sus empresas. Anteriormente no tenían tal obligación. A partir del decreto ya están obligados", señaló.
Mientras dure la guerra, Rusia tendrá que invertir en defensa antiáerea, política que -adujo- ya ha dado sus frutos, ya que varios recientes ataques contra refinerías han sido repelidos sin mayores daños.
"Las compañías se implicaron, comenzaron a invertir en la defensa de sus empresas. Esto ya nos da los resultados y efectos necesarios. Continuaremos haciéndolo, servirá para el futuro. Crea determinadas condiciones y garantías de seguridad", manifestó.EFE
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