Las fuerzas rebeldes abandonan la capital de Tigré ante avance del ejército etíope
Adís Abeba, 3 Oct 2026 (AFP) -
Las fuerzas de las autoridades rebeldes de la región etíope de Tigré abandonan masivamente este sábado la capital regional, Mekele, ante el avance de las tropas federales hacia la ciudad, informó a AFP un periodista local.
Según esta fuente, los dirigentes y combatientes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) están dejando la ciudad a bordo de vehículos y portando sus armas.
Las tropas federales aún no han entrado en Mekele, pero se aproximan a la capital regional después de varios días de avances rápidos desde el sur.
El TPLF, que gobernó Etiopía durante casi tres décadas hasta 2018 y mantiene el control de facto de Tigré, expulsó en abril a la administración regional nombrada por el gobierno del primer ministro Abiy Ahmed.
De acuerdo con el periodista, las fuerzas de seguridad habían desaparecido de los edificios oficiales y de las comisarías. Algunos habitantes expresaron preocupación por el riesgo de que la ciudad caiga en el caos ante la ausencia de fuerzas encargadas del orden público.
Las comunicaciones continúan gravemente perturbadas en Tigré desde la reanudación de los combates, lo que dificulta verificar de forma independiente la situación sobre el terreno. Tampoco pudo confirmarse la toma del aeropuerto de Mekele, situado a unos 12 kilómetros de la ciudad.
Las fuerzas etíopes entraron el lunes en el sur de Tigré y avanzaron rápidamente hacia la capital regional.
En el frente este, el TPLF abandonó además los territorios que había conquistado inicialmente en la vecina región de Afar.
En un video difundido el jueves, el líder del TPLF, Debretsion Gebremichael, pareció admitir los reveses sufridos por sus fuerzas y abogar por una transición a tácticas de guerrilla.
"Nuestra estrategia es golpear al enemigo donde queremos", afirmó.
El conflicto entre Adís Abeba y el TPLF comenzó en noviembre de 2020. Tras dos años de guerra, un acuerdo puso fin a los combates a finales de 2022, pero varias de sus disposiciones clave nunca llegaron a aplicarse plenamente.
La nueva escalada ha aumentado también las tensiones regionales. El viernes, Etiopía acusó a Eritrea de actos de "hostilidad y beligerancia", cerró su embajada en Asmara y expulsó a diez diplomáticos eritreos, a lo que Eritrea respondió rompiendo las relaciones diplomáticas.
Ese mismo día, Adís Abeba declaró persona non grata a un diplomático egipcio, desencadenando una medida recíproca por parte de El Cairo.
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