Los afectados por una intoxicación alimentaria en Cuba están de alta, según informe médico
La Habana, 20 sep (EFE).- Las personas afectadas por un brote de intoxicación alimentaria en el municipio Pedro Betancourt, de la provincia cubana de Matanzas (este), fueron dadas de alta y evolucionan favorablemente, según informaron este domingo las autoridades de salud de la isla.
Un total de treinta pacientes acudieron el viernes pasado al policlínico de la localidad con síntomas como "vómitos, diarreas y decaimiento" tras la ingestión de alimentos en una cafetería, de acuerdo con un reporte de TV Yumurí, el canal de la televisión estatal en Matanzas.
Doce de ellos -9 niños y tres adultos- fueron remitidos a los Hospitales Pediátrico Eliseo Noel Caamaño y el General Pedro Betancourt, del municipio Jovellanos, ambos en Matanzas.
La Dirección General de Salud de la provincia comunicó que desde este sábado "se encuentran de regreso en sus viviendas con buen estado de salud"Además alertó sobre la necesidad de "extremar las medidas de higiene" en la elaboración y consumo de alimentos, así como de acudir "de inmediato" a las instituciones sanitarias ante la aparición de síntomas similares a los reportados.
El reporte televisivo refiere que especialistas del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas investigan el hecho para determinar las causas y adoptar las medidas con el fin de "garantizar un alimento seguro y restablecer las condiciones sanitarias en el lugar".
A finales de agosto, 52 personas fueron afectadas -18 de ellas hospitalizadas- también a causa de un episodio de intoxicación alimentaria en la provincia Santiago de Cuba (extremo este).
Estos eventos ocurren en el contexto de la crisis energética que padece el país caribeño, con frecuentes y prolongados cortes de la electricidad, así como la distribución de agua potable, elementos fundamentales para la conservación y la higiene de los alimentos.
Cuba se encuentra sumida en una grave crisis económica y energética desde hace seis años, tanto por causas internas como externas, visible en la escasez de básicos como alimentos, medicinas y combustible, una elevada inflación, la contracción económica, una dolarización creciente y apagones diarios. EFE
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