Agencias

Los bomberos luchan por salvar un complejo turístico en Grecia en medio de fuertes vientos

Los bomberos luchan por salvar un complejo turístico en Grecia en medio de fuertes vientos

Porto Germeno, Grecia, 1 Ago 2026 (AFP) -

Cientos de bomberos luchaban el sábado para salvar un complejo turístico costero al noroeste de Atenas en medio de fuertes vientos que dificultan las operaciones.

Más de 300 efectivos operaban en la zona de Porto Germeno, a unos 70 kilómetros de la capital del país, que se encuentra en alerta máxima en varias regiones.

"Debido a los vientos, hay tres frentes distintos en Porto Germeno", declaró Yiannis Artopios, portavoz adjunto de los bomberos, al canal de televisión público ERT.

Según los bomberos, se han movilizado cerca de 30 aeronaves, pero solo algunas han podido intervenir debido a los vientos que soplan en la región desde hace varios días.

"Estamos obteniendo resultados espectaculares", aseguró, no obstante, a primera hora de la tarde el vicegobernador regional de Beocia, Giorgos Dasiotis, en ERT. Pero reconoció que "los cambios en la dirección del viento modifican las condiciones al instante. Es algo sin precedentes".

Porto Germeno, en el golfo de Corinto, es un destino vacacional muy apreciado por los atenienses, y su población se multiplica en verano, especialmente este primer fin de semana de agosto.

- "Arrasa con todo" -

Los daños ya son considerables, afirmaron varios testigos a la AFP. Entre ellos, Minas Tsotdanis, un agricultor cuya casa, situada en un pueblo cercano, ha quedado destruida.

"El fuego era demasiado violento y el viento soplaba con una fuerza increíble. No había nada que hacer, salvo contemplar el incendio. Mi casa ha quedado completamente destruida", explicó.

El olor a humo se extiende por todas partes, y los teléfonos móviles reciben mensajes que ordenan la evacuación de determinadas zonas.

Hasta 150 casas habrían resultado dañadas en Porto Germeno, indicó a la cadena Skai Dimitris Pagonis, alto cargo de protección civil de la vecina localidad de Mandra.

El sábado se registraron vientos de hasta 130 km/h, según meteo.gr, el servicio meteorológico del Observatorio Nacional de Atenas.

El viento "vuelve a arrasar con todo a su paso (...) Los animales, todo se ve afectado", declaró a la AFP Albert Bushaj, voluntario de 40 años.

El fuego se declaró el viernes cerca de la vecina localidad costera de Agios Vasileios. En un primer momento, los residentes ignoraron el llamado de protección civil para evacuar, y unas 300 personas tuvieron que ser rescatadas por mar.

Theodore Giannaros, meteorólogo especializado en incendios forestales e investigador del Observatorio Nacional de Atenas, declaró el sábado que los daños en la zona de Porto Germeno eran "inconcebibles".

"La superficie afectada parece superar las 4.000, 5.000 hectáreas", afirmó en una publicación en Facebook.

En varias partes del país se han declarado incendios forestales esta semana, incluida la popular isla de Creta, y hasta ahora tres bomberos murieron.

El viernes, otro incendio amenazó el suburbio de Haidari, al oeste de Atenas, que tuvo que ser parcialmente evacuado.

Se ha emitido para el sábado una alerta máxima de riesgo de incendio en el área metropolitana de Atenas, partes del Peloponeso y Creta, Grecia central y la región fronteriza con Turquía.

La geografía de Grecia, con sus cientos de islas, complica el rápido despliegue de los equipos de emergencia.

- Nuevo incendio en Francia -

En Europa este verano está marcado por las olas de calor y la sequía, que causaron fuegos de proporciones históricas en España y Francia, ya bajo control.

El calor extremo, que los científicos atribuyen al cambio climático causado por la actividad humana, ha resecado la vegetación y los suelos en el continente europeo, aumentando el riesgo de incendios.

En el suroeste de Francia, el peor incendio forestal en el país desde 1949 arrasó 42.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 220.000 personas de Gironda, una turística región vinícola. La mayoría de los afectados pudo regresar a sus hogares.

El fuego ya está "controlado" y "no avanza más", anunciaron el sábado las autoridades, tras diez días de lucha contra las llamas.

Sin embargo, las miradas se giran actualmente hacia la región de Var, en el sureste, donde los bomberos contuvieron el avance de un nuevo incendio, que se inició el viernes y arrasó unas 1.250 hectáreas.

Pese a los esfuerzos, el foco seguía "activo" el sábado a última hora de la mañana, según las autoridades, que advirtieron que se espera viento por la tarde, lo que convertirá el lugar en una "zona de alto riesgo".

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