Los ciberataques a supermercados franceses encienden la alarma sobre una crisis mayor
Luis Miguel Pascual
París, 14 oct (EFE).- Los ciberataques registrados en los últimos días en Francia y en otros países europeos han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad ante la alarma de una crisis de mayores dimensiones, según consideran los expertos.
"Fue un ataque de alcance limitado, pero si se produce a mayor escala puede provocar efectos de orden público", asegura a EFE Stéphane Linou, experto en seguridad alimentaria, autor del libro 'Resistencia alimentaria y seguridad nacional".
Las sociedades modernas dependen casi totalmente de las compras efectuadas a terceros, incluidos los productos de primera necesidad, como los alimentos frescos, y las grandes superficies, donde efectúan más del 70 % de las compras, han delegado en terceros la seguridad de sus equipos conectados.
A partir de la pandemia de covid, son cada vez más los instrumentos que se pilotan a distancia y eso multiplica las oportunidades para que los piratas busquen fallos de seguridad que les permitan generar daño como el que ha tenido lugar en Francia.
"Este ataque no es más que un aperitivo que pone de manifiesto todo lo que controlan los sistemas a distancia", asegura Axel Dreyfus en el diario Le Parisien el director de operaciones de École 2600, una empresa dedicada a la ciberseguridad.
El ataque de inicios de semana es "inédito" en muchos de sus aspectos, pero sobre todo porque se desconoce el móvil que perseguían los autores.
"Probablemente crear revuelo y desconfianza en la sociedad", asegura Linou, para quien el aviso debe ser escuchado y provocar cambios importantes en el aprovisionamiento alimentario.
Autor de un estudio en 2008 que demostraba que "cada vez hay más distancia entre la producción de alimentos y su llegada al plato", el experto, autor del concepto de 'Locavore', que preconiza el fortalecimiento de la producción local.
"La mayoría de la población no produce, no cocina y no almacena alimentos. Eso genera una total dependencia de las grandes superficies", señala Linou, que considera imprescindible que los ciudadanos "se construyan una pequeña reserva de producción de alimentos" para evitar este tipo de peligros.
Fallos de seguridad
Entre tanto, los expertos consideran que los grandes grupos han descuidado un escalón dentro de la cadena de distribución.
"Hemos trabajado mucho en la seguridad de los datos de los clientes, de los pagos, pero ahora nos encontramos con algo nuevo. No vimos venir esta amenaza que, hemos visto que puede desestabilizar a la sociedad", aseguró este miércoles el presidente del grupo de supermercados Leclerc en la televisión BFMTV.
Sobre todo, que la responsabilidad del fallo que permitió el ciberataque todavía no ha sido determinada, a la espera de la investigación abierta por el Ejecutivo.
Los supermercados externalizaron la gestión de sus cámaras frigoríficas a empresas que, a su vez, externalizaron la gestión a distancia de las mismas a otras.
En el primer ciberataque, en la madrugada del lunes, unos 700 centros comerciales vieron sus sistemas de frío manipulados a distancia a través de un ciberataque contra los sistemas controlados por la danesa Danfoss, la más extendida en el país. Al día siguiente fue el turno de la estadounidense Dixell.
La primera acusa a los gestores de las cámaras frigoríficas de no haber procedido a las actualizaciones de los sistemas que había recomendado hace meses, lo que generó la grieta de seguridad por la que entraron los piratas.
En paralelo, los expertos consideran que si hay sistemas donde la seguridad de los sistemas es muy sólida, como los bancos o las centrales nucleares, otros tienen todavía mucho margen de mejora.
En algunos casos, como en los transportes, la modernización de los transportes conlleva un mayor control a distancia que les hace cada vez más vulnerables.
Algunos de ellos ya han sido objeto de ataques digitales en el pasado que muestran que deben seguir trabajando en mejorar su seguridad frente a ciberataques. EFE
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