Los inicios idílicos de Zidane con Francia de la mano de un Olise estelar
París, Francia, 6 Oct 2026 (AFP) -
Gusto por el buen fútbol, irrupción de nuevas caras, consolidación de Michael Olise como líder y cuatro partidos sin perder: Zinedine Zidane solventó con sobresaliente su primera ventana con la selección de Francia, lo que ha desatado la ilusión entre los bicampeones del mundo.
El espectacular triunfo del lunes ante Bélgica, con cuatro goles marcados en el último cuarto de hora (4-1), simboliza el estado de gracia de Francia desde la llegada de ZZ al cargo, con tres victorias y un empate en sus cuatro primeros partidos.
El carisma y el encanto del antiguo entrenador del Real Madrid siguen siendo sinónimo de éxito, pero Francia necesitaba que los resultados estuvieran desde el principio a la altura, después de los 14 años de mandato de Didier Deschamps que no terminaron, con un cuarto puesto en el Mundial 2026 y sin un fútbol que enamorara.
- España y el PSG como modelos -
Un primer objetivo deportivo ya está al alcance de la mano: los Bleus ocupan el primer puesto del grupo 1 y acarician su clasificación para los cuartos de final de la Liga de las Naciones.
Todavía les quedan dos compromisos antes de cerrar la primera fase, en Italia (Milán) y luego contra Turquía en Burdeos, los días 12 y 15 de noviembre, respectivamente.
Zidane ha demostrado durante los 15 días de esta primera concentración que no tenía la intención de limitarse a seguir los pasos de su predecesor y se puso rápidamente manos a la obra para construir una selección francesa a su imagen.
El objetivo, repetido en sus numerosas intervenciones mediáticas: priorizar la posesión y la creatividad, tomando como modelos a la España campeona del mundo o al PSG de Luis Enrique.
Zidane está lógicamente influido por el fútbol ibérico que domina el planeta y que dio una lección a los Bleus en el Mundial (2-0).
La organización en 4-3-3, inspirada en la de la Roja y del PSG, y la incorporación de jugadores técnicos y ofensivos en la zona de creación, tanto en el puesto de interior (Rayan Cherki, Maghnes Akliouche) como de mediocentro defensivo (Lucas Da Cunha), son claros ejemplos de la nueva filosofía de juego.
Por el momento, el grupo se adhiere plenamente a estos principios y varios jugadores procedentes del inagotable vivero francés han aprovechado para ganar puntos de cara al futuro.
Cherki, Da Cunha, Eduardo Camavinga en el centro del campo, Désiré Doué (un gol y dos asistencias el lunes) en ataque y el joven Jérémy Jacquet (21 años) en defensa son los grandes beneficiados de esta primera ventana de partidos, realizada en su mayor parte sin la superestrella Kylian Mbappé, lesionado el 25 de septiembre.
- Olise asume el rol de líder -
Pero si estos primeros pasos de Zidane con Francia han dejado un nombre propio sobre el césped es el de Michael Olise. El atacante del Bayern ha marcado cuatro goles en cuatro partidos, con un doblete el lunes en el Stade de France ante los Diablos Rojos, y se erigió en el líder del equipo cuando Mbappé dejó al selección por la lesión de rodilla que sufrió contra Turquía.
Olise (24 años, 29 partidos internacionales, 11 goles), que firmó un arranque de Mundial deslumbrante antes de apagarse en la fase de eliminación directa, tendrá que lograr mantener en el tiempo sus actuaciones de altísimo nivel, sobre todo frente a rivales de mayor categoría. Pero ya es imprescindible.
"Lo de Olise es sencillamente excepcional", declaró Zidane el lunes, admirado.
Alabado unánimemente por la prensa europea, idolatrado por los aficionados franceses, que pidieron para él el Balón de Oro, ¿podrá Olise, indiscutible en su banda derecha, mandar a Dembélé, muy decepcionante durante este parón internacional, al banquillo cuando Kylian Mbappé vuelva de su lesión?
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