Los ministros de Comercio del G20 condenan la instrumentalización de los alimentos
Washington, 2 oct (EFE).- Los ministros de Comercio del G20 condenaron en una declaración conjunta publicada este viernes la instrumentalización comercial de los alimentos, que consiste en acciones de determinados países, aparentemente Rusia, para ralentizar o bloquear los envíos de productos agrícolas para obtener concesiones de otras naciones.
"La instrumentalización de los alimentos amenaza los medios de subsistencia en los países objetivo y socava sus economías", aseguran los firmantes en un documento al término de la reunión celebrada en la ciudad estadounidense de Milwaukee, en Wisconsin.
Los Estados miembros coincidieron en señalar en que "el comercio de productos alimentarios y agrícolas no debe utilizarse como instrumento de coerción económica o política" y muchos debatieron sobre "la necesidad de diversificar los mercados, reducir la dependencia de socios poco fiables y mantener abiertas las rutas de suministro".
Esta declaración parece ir especialmente dirigida a Rusia, que en el contexto de la guerra de Ucrania ha tratado de usar las exportaciones de grano, fertilizantes y otros insumos como instrumentos de presión, aunque a su vez también parece abarcar posibles restricciones coercitivas de otros grandes actores comerciales y agrícolas, como China e India
Los responsables de comercio del G20 también hablaron en Milwaukee de la sobrecapacidad industrial, la reforma del principio de la nación más favorecida (NMF) o la eliminación del trabajo forzoso en las cadenas de suministro mundiales, temas a los que el anfitrión, Estados Unidos, ha concedido especial peso desde el retorno al poder del presidente, Donald Trump.
La presidencia estadounidense del G20 "alentó a los miembros a adoptar o mantener, y a aplicar de manera efectiva, medidas que prohíban la importación o venta de mercancías producidas mediante trabajo forzoso", una propuesta que está en línea con el principal argumento esgrimido ahora por el Gobierno Trump para imponer nuevos aranceles después de que el Supremo haya tumbado, por ilegales, buena parte de ellos.
No se alcanzó un consenso sobre la propuesta, pero Washington elogió a los miembros que sí respaldaron la declaración estadounidense, concretamente Argentina y México, países que mostraron "su compromiso de impedir la entrada en sus países de mercancías producidas mediante trabajo forzoso".
A su vez, Estados Unidos quiso que el G20 condenara la sobrecapacidad industrial impulsada por subsidios, una crítica dirigida sobre todo a China, pero tampoco logró consenso.
Washington también propuso revisar la regla NMF de la OMC que exige aplicar por igual los aranceles a todos sus miembros y que el Gobierno Trump propone vincular a la reciprocidad y el grado de apertura de los mercados, una iniciativa que el resto del G20 rechazó ampliamente. EFE
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