Agencias

"Los torturadores y criminales deben rendir cuentas ante la ley", dice obispo nicaragüense

San José, 13 sep (EFE).- El obispo nicaragüense desnacionalizado Silvio Báez, muy crítico con el Gobierno que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, afirmó este domingo que los "corruptos, injustos, torturadores y criminales" deben rendir cuentas ante la justicia y advirtió que la misericordia divina no puede ser utilizada como una excusa para la impunidad de los delincuentes.

"Los corruptos, injustos, torturadores y criminales deben enfrentar las consecuencias de sus acciones y rendir cuentas ante la ley. La misericordia de Dios no es excusa para la impunidad de los delincuentes", lanzó en su homilía desde una iglesia en Estados Unidos el jerarca católico, quien está exiliado.

El obispo auxiliar de Managa, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad, explicó que "hablar de perdón no es negar la justicia, no es pedir impunidad ni sugerir que las víctimas deben olvidar y pasar página".

"Una injusticia no reparada socava la convivencia social; un perdón otorgado a expensas de la justicia no cierra las heridas, sino que las profundiza aún más", advirtió.

Báez insistió, por tanto, que quien ha cometido un delito debe responder ante tribunales independientes, con debido proceso y derecho a la defensa.

Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia. Desde 2017 Ortega gobierna junto a Murillo.

Además, el Gobierno sandinista es acusado por organizaciones internacionales y nacionales de violar los derechos humanos de los nicaragüenses, de crímenes de lesa humanidad, y de coartar la libertad religiosa, de asociación, de reunión, y la de prensa y expresión.

En su homilía, el obispo auxiliar de Managua instó a las víctimas a "ir más allá de la justicia, sin confundirla nunca con la venganza".

"Al exigir justicia, no podemos volvernos crueles como el siervo de la parábola, ni reproducir los mismos mecanismos ilegales y desalmados de quienes han perpetrado esos crímenes", apuntó.

Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.

Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de "golpistas" y "traición a la patria". EFE

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