Macron defiende el pluralismo editorial ante la nueva orientación ideológica de Grasset
París, 17 abr (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, se pronunció este viernes en favor del "pluralismo editorial" en plena controversia por el cese del director general histórico de Grasset, Olivier Nora, vinculado al giro ideológico que se atribuye a su propietario, el magnate ultraderechista Vincent Bolloré.
Durante su visita al Salón del Libro de París, Macron en declaraciones a la prensa subrayó que es "muy importante" defender esa pluralidad y que "en Francia estamos apegados a lo que hace nuestra fuerza, la libertad de los autores, su calidad, el papel del editor".
Refiriéndose a las editoriales Gallimard y Grasset, dijo que les tiene "mucha estima", que deben ser respetadas, y que los editores no son meros impresores de libros, sino que constituyen "una cadena humana" que "forma parte del patrimonio literario".
Preguntado sobre la posibilidad de incluir una cláusula de conciencia para que los autores la puedan activar cuando se considera que se produce cambio de dirección de su editorial, similar a lo que existe en la prensa, el presidente francés respondió que "en todo caso es algo en los que hay que reflexionar".
Esa idea de una cláusula de conciencia para los escritores ha emergido al calor de la controversia por la salida de Nora de Grasset y del anuncio consecutivo por parte de unos 170 autores, que se niegan a publicar más libros en esa editorial en señal de protesta.
Grasset forma parte del grupo Hachette Livre, propiedad desde 2023 de Bolloré, quien desde su desembarco en los medios de comunicación a partir de 2015 ha sido acusado de imprimir una línea editorial muy conservadora, próxima a la extrema derecha, y de intervenir en los contenidos de los que controla.
En la carta en la que los autores anuncian que no publicarán más allí, denuncian que el magnate pretende acabar con la independencia que se le atribuye a Nora en el cuarto de siglo largo que ha estado al frente de la editorial.
Afirman que con el director general cesado en la editorial "convivían pacíficamente autores con opiniones muy distintas" y que en la nueva situación no quieren "ser rehenes de una guerra ideológica destinada a imponer el autoritarismo en la cultura y en los medios". EFE
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