Mayor disidencia de las FARC se atribuye secuestro de militar de la legión extranjera de Francia
Bogotá, 30 Ago 2026 (AFP) -
Los rebeldes del Estado Mayor Central, la principal disidencia de la extinta guerrilla de las FARC, se atribuyeron el domingo el secuestro de un militar colombiano que forma parte de la legión extranjera de Francia y señalaron que "está vivo".
El militar fue tomado como rehén el 6 de agosto cuando transitaba por una carretera del departamento de Nariño, en el suroeste del país y dominada por grupos armados que se financian del narcotráfico, la minería ilegal y otros delitos.
Unidades del Estado Mayor Central (EMC) "interceptaron y tomaron prisionero al cabo José Olger Melo Charry, miembro activo del Ejército francés y perteneciente a la legión extranjera", señaló la guerrilla en un comunicado en francés, cuya veracidad fue confirmada a la AFP por una fuente policial.
"Está vivo, en perfecto estado de salud, y ha recibido atención médica y alimentación adecuadas", añadió la disidencia.
El hombre tenía un permiso que lo autorizaba a permanecer en territorio metropolitano francés, pero no a viajar a Colombia, según el ministerio de Defensa francés.
El cabo de 34 o 35 años había llegado a Colombia un día antes del rapto y viajaba con una mujer que también fue tomada como rehén y liberada horas después, según autoridades de Nariño.
El EMC, al mando de alias Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia, condicionó la seguridad del rehén al cese de los ataques de la fuerza pública contra sus filas.
Su "integridad física está plenamente garantizada mientras no se lleve a cabo ninguna operación militar hostil en la zona" donde fue secuestrado, precisó.
La disidencia responsabilizó al nuevo presidente de derecha Abelardo De la Espriella de "cualquier intento de operación de rescate militar que ponga en peligro la vida del prisionero de guerra" y amenazó con que "toda acción militar recibirá una respuesta".
El ejército colombiano sospecha que Melo Charry permanece junto a otros militares colombianos secuestrados en una montaña de los Andes.
Colombia vive la peor ola de violencia en la última década, tras la firma del acuerdo de paz de 2016 que desmovilizó al grueso de las FARC.
El EMC rechazó el pacto y junto a otros grupos desafían al gobierno de De la Espriella, en el poder desde el 7 de agosto con una política de mano dura contra las mafias del narcotráfico.
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