Miles protestaron en Colombia en la primera movilización contra el gobierno derechista
Bogotá, 14 Oct 2026 (AFP) -
Miles de personas marcharon este miércoles en las principales ciudades de Colombia contra el gobierno derechista de Abelardo de la Espriella, apenas dos meses después de haber asumido el poder.
Convocados por la oposición que lidera el expresidente izquierdista Gustavo Petro (2022-26), sindicatos, comunidades indígenas, estudiantes y feministas se manifestaron con cánticos y consignas como "¡va a caer!", en alusión al gobierno.
"Me siento en peligro, nuestros derechos están en riesgo (...) Todo lo que hemos luchado durante tanto tiempo hoy está en riesgo", dijo a la AFP Unzo Vargas, funcionario de 44 años, que protestó en Bogotá con la bandera del arcoíris que representa a la comunidad LGBTQ.
De la Espriella enterró la política de paz de su antecesor y libra, con el apoyo de Estados Unidos, un combate frontal contra los grupos armados que se financian del narcotráfico.
Esas organizaciones se fortalecieron tras el acuerdo de paz que condujo al desarme de las FARC en 2016, entonces la guerrilla más poderosa del continente.
El gobierno critica dicho acuerdo por considerar que fue indulgente con guerrilleros acusados de delitos atroces, y que recibieron penas alternativas a la cárcel por confesar sus crímenes.
La oposición también ve amenazadas las conquistas laborales que alcanzó el gobierno de Petro, el primer presidente de izquierda en Colombia, como el mayor aumento del salario básico en décadas.
El exmandatario también amplió el acceso gratuito a la universidad pública y dio beneficios adicionales como el pago adicional por horas nocturnas.
"Lo poco que hemos logrado (...) estamos a punto de perderlo", dijo Ester Guerra, una profesora de escuela de 32 años durante la jornada lluviosa en la capital.
En Bogotá, Medellín, Cali y otras ciudades las protestas terminaron de manera pacífica. En Ibagué (centro-oeste) la policía antidisturbios disolvió las marchas con gases lacrimógenos.
- "Tiempos oscuros" -
Entre otras preocupaciones, los manifestantes rechazan el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel -rotas durante el mandato de Petro- y los acercamientos con el gobierno de Donald Trump que consideran un riesgo para la soberanía.
"Tengo rabia, me siento ofendida, no merecemos esto, él (De la Espriella) sólo quiere entregar el país a Estados Unidos, a Israel. Siento que se vienen tiempos oscuros", dijo Jimena Rodríguez, una estudiante de 20 años.
Los manifestantes ondearon banderas palestinas y quemaron una bandera grande de Estados Unidos en Bogotá.
Petro participó en la protesta de la capital pero no dio declaraciones. Más temprano también marchó el senador de izquierda Iván Cepeda, que perdió por menos de un punto porcentual las elecciones presidenciales.
Los manifestantes se mostraron temerosos de una posible represión, luego de que De la Espriella flexibilizó mediante decreto el uso de la fuerza en caso de daños o bloqueos de vías. Según el presidente, la medida le permite "atacar el terrorismo urbano disfrazado de protesta".
"Intentan atemorizar a la población para que no salga a protestar, pero está en la Constitución" como derecho, opinó Óscar Pérez, profesor de 40 años.
- Indígenas inconformes -
Vestidos con trajes tradicionales, miles de indígenas protestaron en el suroeste del país contra un proyecto de regulación de la guardia indígena, una entidad civil de defensa de los territorios ancestrales que opera en las regiones más afectadas por el conflicto armado.
"Marchamos porque nuestros derechos están en riesgo, porque la movilización está en riesgo, porque la Guardia (indígena) está en riesgo, porque nuestro territorio está en riesgo", dijo Jorge Sánchez, de 55 años y miembro del Consejo Regional Indígena del Cauca, una región controlada por guerrillas y narcotraficantes.
El presidente también es cuestionado por una supuesta falta de transparencia con el manejo de fondos por parte de su esposa, encargada de las ayudas de privados para la atención de los damnificados del grave terremoto que sacudió el oeste del país el 10 de agosto.
Además la oposición reclama una vulneración del Estado laico, por sus frecuentes alusiones religiosas, la presencia de vírgenes en actos públicos y otras expresiones como la frase "¡viva Cristo rey!" con el que termina cada alocución.
"Hay mucha frustración, los ánimos están caldeándose y esta es una de las manifestaciones de que la oposición es una gran parte del país", dice Samuel Molina, un estudiante de 20 años en Bogotá.
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