Muere el jesuita Javier Giraldo, referente de la defensa de derechos humanos en Colombia
Bogotá, 25 ago (EFE).- El sacerdote jesuita Javier Giraldo, una de las voces más persistentes en la defensa de los derechos humanos en Colombia, murió este martes a los 82 años, dejando tras de sí una vida dedicada a escuchar a quienes rara vez eran escuchados y a preservar la memoria de quienes la violencia intentó borrar.
"Confiados en la promesa de la Resurrección, anunciamos con tristeza el fallecimiento del P. Javier Giraldo Moreno, SJ, quien hoy partió a la casa del Padre", señaló la comunidad colombiana de los Jesuitas en X.
Giraldo falleció en el hospital después de sufrir una caída en su domicilio hace una semana, según informaron los jesuitas.
"Tu legado permanecerá como una huella imborrable en esta herida historia. Tu compromiso es una exigencia para los que seguimos aquí: la certeza de que no hay seguimiento auténtico de Jesús sin compromiso con los que sufren", escribió por su parte el también sacerdote jesuita Jonathan Marín.
Giraldo era graduado en Filosofía y tenía una maestría en Teología de la Universidad Javeriana, además de una especialización en la Universidad de París, pero más allá de lo académico, dedicó más de cinco décadas a las víctimas de la violencia, la búsqueda de la verdad y la defensa de las comunidades vulnerables.
"En un país marcado por la violencia, la impunidad y la desigualdad, su testimonio fue ejemplo de resistencia no violenta y de compromiso ético con la dignidad humana", señaló la ONG Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) en un pronunciamiento.
Giraldo fundó en 1988 junto a otros jesuitas el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), desde donde documentó durante años violaciones de derechos humanos, desapariciones y hechos de violencia política en distintos lugares de Colombia.
Dedicó buena parte de su vida a recoger testimonios, reconstruir hechos y acompañar a quienes buscaban respuestas sobre sus familiares asesinados o desaparecidos.
Búsqueda incansable
Uno de sus últimos grandes empeños fue la búsqueda de los restos del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, apodado el 'cura guerrillero', quien dejó la sotana y entró a las filas de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y murió en su primer combate con el Ejército, en 1966.
Giraldo inició hace años la búsqueda de su cuerpo y finalmente recibió sus restos de manos de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en febrero de este año.
"Quizás nuestro mejor defensor de los derechos humanos (...) Me enseñó como investigar la inmensa mortandad que dejaron los narco paramilitares y fue gracias a su método que pude hacer mis debates en el Congreso sobre la parapolítica", recordó el expresidente Gustavo Petro (2022-2026), quien durante su Administración tuvo en su poder una sotana que perteneció a Camilo Torres.
"Hay hombres buenos y malos y otros son hombres-símbolos por sus convicciones y las causas por las cuales luchan. El Padre Javier Giraldo era uno de estos últimos. Murió buscando la paz, la convivencia y la igualdad social", escribió el expresidente Ernesto Samper (1994-1998).
Durante el Gobierno de Samper, Giraldo tuvo un papel destacado en la documentación y denuncia de la masacre de Trujillo, en el departamento de Valle del Cauca (suroeste) por la que el Estado colombiano reconoció su responsabilidad y se comprometió a cumplir las recomendaciones de la comisión creada para esclarecer los hechos. EFE
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