Mueren al menos 14 mineros que trabajaban ilegalmente en una mina abandonada en Sudáfrica
(Actualiza con número de heridos, causa del incidente y declaraciones policiales)
Nairobi, 11 ago (EFE).- Al menos 14 mineros que trabajaban de manera ilegal murieron y otros ochos resultaron heridos tras un derrumbe en una mina en desuso en el norte de Sudáfrica, en la localidad de Nkaneng, mientras las autoridades mantienen activa las operaciones de rescate ante la posibilidad de que haya más personas atrapadas, informó este martes la Policía.
El incidente ocurrió a última hora del lunes, cuando un grupo de mineros realizaba excavaciones manuales en una zona abierta y las paredes colapsaron, dejándolos sepultados, según precisó el comisario provincial de la Policía, el teniente general Arthur Adams, en un comunicado.
Un minero que logró salir con vida dio el aviso al personal de seguridad privada de una explotación cercana de la ciudad de Rustenburg, en la provincia del Noroeste, antes de darse a la fuga.
Las fuerzas de seguridad, que han iniciado una investigación judicial, señalaron que la mayoría de los fallecidos son ciudadanos del Reino de Lesoto.
Los ocho sobrevivientes fueron rescatados y trasladados a un hospital cercano, donde tres fueron dados de alta e inmediatamente detenidos por estancia irregular en virtud de la Ley de Inmigración. Los otros cinco permanecen ingresados bajo custodia policial.
"La prioridad inmediata sigue siendo el rescate y la recuperación de cualquier persona que aún pueda estar bajo tierra", subrayó Adams.
Los accidentes en minas suceden con relativa frecuencia en Sudáfrica donde, en enero de 2025, 78 cuerpos de mineros ilegales fueron recuperados de la Mina de Oro de Buffelsfontein (BGM), en el norte del país, tras pasar meses bajo tierra.
Entonces, tras meses de presión policial para forzar a salir a la superficie a cientos de mineros irregulares -reacios a subir por temor a ser detenidos o por estar retenidos contra su voluntad por mafias-, el Tribunal Superior de Pretoria, la capital, ordenó el rescate, poniendo fin a un caso que sacudió a la opinión pública y que fue considerado por algunos como una masacre.
En la operación fueron rescatados vivos por la Policía 246 mineros ilegales, conocidos localmente como "zama-zamas" (expresión coloquial en lengua zulú que significa "arriesgarse" o "intentarlo de nuevo"), y se recuperaron los citados 78 cuerpos, a los que deben sumarse otros nueve cadáveres sacados en las semanas anteriores y un minero fallecido en el hospital tras ser rescatado. EFE
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