Nicaragua mantuvo en 2026 el declive democrático y control absoluto del Estado, según ONG
San José, 4 nov (EFE).- Nicaragua profundizó en 2026 su declive democrático y el control absoluto del Estado por el Ejecutivo que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, concluyó la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano en un informe divulgado este miércoles en Costa Rica.
La Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano es una ONG nicaragüense con sede en Costa Rica, que sustituyó a la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), un centro de pensamiento independiente que fue ilegalizado por el Gobierno de Ortega y Murillo.
"Durante 2026, el entorno político e institucional de Nicaragua continuó caracterizándose por el debilitamiento de las libertades civiles y políticas, la reducción de los espacios de participación ciudadana y una creciente concentración del poder estatal", indicó un informe del organismo.
Las reformas constitucionales impulsadas durante este año reforzaron esta tendencia al ampliar las facultades del Ejecutivo y limitar la autonomía institucional, particularmente en el ámbito de la justicia, dijo el documento.
En septiembre pasado, la Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua, controlada por el oficialismo sandinista, aprobó en una primera legislatura, de dos necesarias, una reforma parcial profunda a la Constitución Política que excluye de participar en cargos de elección popular a los opositores considerados "traidores a la patria" y amplía a siete años el mandato presidencial.
La enmienda constitucional, que está prevista que sea ratificada el 18 de enero de 2027 para entrar en vigor, busca afianzar aún más en el poder a los copresidentes Ortega y Murillo.
La iniciativa parlamentaria tuvo lugar semanas después de que Ortega, quien gobierna Nicaragua de forma consecutiva desde 2007, declarara durante un acto oficial que en el país "no volverá a haber elecciones", lo que provocó un enorme rechazo internacional.
Paralelamente, continuó la ONG en su informe, persistieron las restricciones a la sociedad civil, la libertad de prensa y religiosa, así como las presiones sobre los derechos territoriales de los pueblos indígenas y afrodescendientes, en un contexto de expansión de las concesiones mineras.
La presión internacional
En el ámbito internacional, el mayor escrutinio sobre la situación institucional no se tradujo en una respuesta externa uniforme, consideró la Fundación Sin Límites.
"Naciones Unidas y la OEA mantuvieron el seguimiento de Nicaragua, mientras Estados Unidos y la Unión Europea adoptaron o mantuvieron distintas medidas y pronunciamientos", puntualizó esa ONG.
En América Latina, aunque varios gobiernos expresaron preocupación por la evolución política y electoral, persistieron diferencias respecto al diálogo, las sanciones y la no intervención, según el documento.
Al mismo tiempo, el fortalecimiento de las relaciones con China y Rusia amplió las alternativas de cooperación económica, diplomática y de seguridad del Gobierno de Nicaragua, anotó.
Por tanto, según esa ONG, los acontecimientos en 2026 en Nicaragua "muestran una profundización de la centralización institucional acompañada por una reducción de los espacios de autonomía y participación independiente".
Ortega, un exguerrillero sandinista próximo a cumplir 81 años que gobierna el país desde 2007, es la persona que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990. EFE
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