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Nueva ola de calor en varios países de Europa, afectada por una sequía generalizada

Nueva ola de calor en varios países de Europa, afectada por una sequía generalizada

París, Francia, 10 Ago 2026 (AFP) -

Tras un mes de julio de temperaturas récord, Europa enfrenta a principios de agosto una nueva ola de calor, en un contexto de sequía generalizada que dejó varios grandes ríos del continente en su nivel más bajo.

El oeste de Europa, continente que se calienta más rápidamente a escala mundial, ya sufrió desde mayo cuatro episodios de calor extremo, según Copernicus, observatorio europeo del cambio climático.

Varias agencias meteorológicas nacionales anuncian nuevas olas de calor, tras las temperaturas sin precedentes del mes pasado.

La sequía también se está extendiendo. Casi generalizada en Francia y España, lo que favorece incendios devastadores, también afecta a regiones de Reino Unido y Alemania.

- Termómetros en alza -

"Una nueva ola de calor extremo se dispone a avanzar hacia el norte por gran parte de Reino Unido", advirtió el domingo el servicio meteorológico británico (Met Office), que prevé temperaturas de hasta 36 ºC en el este y el sureste de Inglaterra.

En Francia se espera también un "nuevo episodio de ola de calor" el martes, con máximas que alcanzarán los 39 °C en el sur, anunció Météo France.

El país enfrenta su tercera ola de calor del verano, tras la de junio -históricamente intensa- y la de julio, la más prolongada (16 días).

El pasado julio fue también el más cálido jamás registrado en España junto al de 2022. La temperatura media se situó en 25,7 °C, es decir, "2,6 °C por encima de lo normal", según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Países del centro de Europa, poco habituados al calor, registraron la semana pasada récords absolutos de temperatura, como Eslovaquia (42,2 °C) y Austria (41,2 ºC).

- Sequía generalizada -

En julio, los niveles de humedad del suelo "fueron claramente inferiores a los de julio de 2022, el último verano marcado por una grave sequía" en Europa occidental, añadió Copernicus.

España sufrió el mes de "julio más seco desde el inicio de la serie histórica, en 1961", confirma Aemet.

También en Inglaterra se vivió el julio más seco jamás registrado, lo que dejó amarillentos y sin hierba los parques de Londres, conocidos por su verdor.

El territorio registró siete semanas consecutivas con menos de 10 mm de lluvia, y algunas zonas del este y el sureste recibieron menos de 1 mm.

De hecho, más del 70% de Inglaterra fue declarada en sequía este lunes, informó el gobierno.

En Francia, la sequía obligó a imponer restricciones de agua en casi 70% del territorio continental, afirmó el ministerio de Transición Ecológica.

En 67 de los 101 depatamentos, solo se puede usar agua para cuestiones prioritarias: atención sanitaria, protección civil, suministro de agua potable y saneamiento.

- Ríos secos y calentamiento del agua -

Como consecuencia directa del calor y la sequía acumulados, los caudales fluviales son "excepcionalmente bajos".

La gran mayoría del Rin y del Támesis, aproximadamente dos tercios del Danubio y largos tramos del Ródano y del Po registraron caudales de una escasez sin precedentes en promedio para un mes de julio en 34 años de mediciones, según Copernicus.

Las aguas del Vístula alcanzaron el lunes en Varsovia el nivel más bajo de su historia.

Además, en todo Europa, las aguas del Mediterráneo occidental y del océano Atlántico registraron temperaturas inusualmente elevadas en julio, asociadas a episodios de olas de calor marinas.

La temperatura media mundial en la superficie de los mares alcanzó los 20,96 °C, alertó Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), subrayando que "el principal motor de este calentamiento -como sabemos- son los gases de efecto invernadero" emitidos por la humanidad.

- Incendios devastadores -

Estas condiciones "favorecen una actividad excepcional de los incendios forestales (...) tanto en términos de superficie quemada como de emisiones" de carbono, explica Copernicus.

El incendio en la provincia española de Ávila, que quemó alrededor de 50.000 hectáreas a finales de julio, se considera el más grande de la historia reciente del país.

Al mismo tiempo, otro incendio arrasó cerca de 42.000 hectáreas y provocó la evacuación de más de 220.000 personas en el turístico departamento de Gironda, en el suroeste de Francia.

bur-fpp/cel/hgs/ahg/mab