Nuevo avance electoral de ultraderecha alemana vuelve a lastrar al canciller Merz
Berlín, 20 Set 2026 (AFP) -
El avance del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) y de la formación de izquierda Die Linke en las elecciones regionales celebradas este domingo en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental supone un nuevo golpe para el gobierno de Friedrich Merz.
El canciller está bajo presión desde que AfD registrara una victoria inédita en comicios en el estado de Sajonia-Anhalt hace dos semanas y se situara a pocos escaños de su primer gobierno regional.
Según los sondeos a pie de urna de las cadenas públicas ARD y ZDF, la AfD ganaría los comicios en Mecklemburgo-Pomerania Occidental con un 38% de los votos, frente a un 36% de los socialdemócratas del SPD, parte de la coalición del gobierno central de Merz.
El dirigente calificó los resultados en este estado costero del noreste como un "desastre" para su partido, la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU), que habría obtenido un 5% de los votos.
"Los tiempos cambian en Alemania", celebró Jan-Phillip Tadsen, un diputado de AfD en un bar de Schwerin, la capital de esta región, donde militantes y dirigentes del partido festejaron con gritos y abrazos los resultados.
Antes de las elecciones, el canciller canceló su viaje a la Asamblea General de la ONU y convocó una reunión de crisis de su partido para lidiar con potenciales repercusiones de los comicios.
Tras la publicación de los sondeos, Merz, de 70 años, prometió continuar con su agenda de reformas, un mensaje que ya transmitió tras la victoria de la AfD en Sajonia-Anhalt, y que parece descartar una posible renuncia.
"Asumo esta responsabilidad, porque quiero hacer avanzar a nuestro país", declaró Merz, muy impopular en las encuestas y que enfrenta dificultades para aprobar sus reformas económicas y de bienestar.
El rechazo de otras formaciones a la AfD, simpatizante de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, complica que logre los pactos para formar gobierno.
En Berlín, los sondeos dan el primer lugar a la formación de extrema izquierda Die Linke (25%) y el partido de Merz habría quedado en segunda posición en la capital, con un 20% de votos.
"En nuestra ciudad, el amor y la justicia triunfaron sobre el odio", declaró la dirigente de Die Linke Elif Eralp, hija de inmigrantes turcos, que celebró la victoria de su partido frente a AfD.
La extrema derecha sumaría un 15% de los votos en Berlín, una ciudad con una reputación de tolerancia y apertura, donde en 2023 había cosechado un 9%.
Berlín es a la vez ciudad y una región por lo que el Parlamento es quien elige al alcalde. Para llegar al cargo, no basta con quedar en primer lugar en las elecciones sino que es necesario además poder formar una coalición.
- Poner fin al "cortafuegos" contra AfD-
La codirigente Alice Weidel, celebró los resultados e instó a que se ponga "fin a la tontería del cortafuegos", es decir, al consenso dentro de la clase política de no aliarse con la AfD.
En el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, que formó parte de la extinta Alemania Oriental comunista, el partido de Merz quedó reducido a la mínima expresión, al filo del umbral mínimo para entrar al Parlamento regional.
Cuando Merz llegó al poder en mayo del año pasado, prometió relanzar una alicaída economía, reconstruir las fuerzas armadas como una disuasión ante Rusia, y reducir la inmigración irregular para aplacar el temor de los votantes y evitar que se fueran con la AfD.
Pero la AfD encabeza ahora las encuestas nacionales y los índices de aprobación de Merz apenas superan el 10%.
Frente a un colegio electoral en el sur de Berlín, Moritz Lembke-Oezer, de 43 años, dijo a la AFP que espera que "la CDU sea sancionada" en estas elecciones "y que después, eventualmente, Friedrich Merz ya no esté", aunque teme que su debilitamiento "pueda beneficiar a AfD".
Él apoya a Die Linke en protesta contra la subida de los alquileres en una ciudad donde el acceso a la vivienda es un problema después de que durante años fuera muy asequible.
Para algunos analistas, muchos problemas de Merz comenzaron en el exterior, como las guerras de Ucrania y Oriente Medio que provocaron aumentos en los precios de los combustibles que desataron la inflación.
Y el auge económico de China está convirtiendo a este tradicional mercado de las exportaciones alemanas en un duro competidor industrial.
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