Agencias

Open Arms regresa a Cuba: "No sé qué es peor, bombardear un hospital o dejarlo sin luz"

Open Arms regresa a Cuba:

Lluís Muñoz Pandiella

La Habana, 31 ago (EFE).- Un asistente del acto de bienvenida al velero Astral de la ONG Open Arms se acerca este lunes en la Terminal de Cruceros de La Habana a su fundador, Óscar Camps, y le cuenta que una niña de dos años pudo ser operada de una fractura en la cara en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez gracias a los paneles solares que trajeron el 19 de julio.

Camps se encoge de hombros tímidamente y extiende el mérito a toda la tripulación y donantes, tras concluir el evento en el que estuvo acompañado por autoridades políticas y de salud cubanas.

Una bandera gigante de Cuba a un lado, el Astral, atracado, en el otro, y en medio decenas de batas blancas: profesionales de la salud que se han acercado para ser testigos de la llegada a La Habana, por segunda vez en poco más de un mes, de cerca de siete toneladas de ayuda humanitaria trasladadas por la ONG Open Arms.

El velero Astral atracó el domingo al anochecer procedente de Cancún, México, cargado con aportes de la sociedad civil mexicana: material médico, leche en polvo y cerca de tres toneladas de equipos y suministros para hemodiálisis, además de material escolar y otros elementos de primera necesidad.

Su destino será, de nuevo, el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez y, por primera vez, el Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Buch López.

En su primera visita, en julio, Camps vio de primera mano la crisis que sufre el sistema de salud cubano: desde ventilaciones artificiales manuales a niños hasta pacientes que tienen que ser subidos siete plantas por las escaleras.

"Parece que a nadie le importa. Así que, ¿cómo no vamos a volver? Una vez que ves lo que ocurre ya no puedes decir que no lo sabías", asegura en una entrevista a EFE.

Cuba vive desde enero un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos, que a lo largo de los meses ha ido acompañado de sanciones que han afectado incluso al transporte de contenedores con medicamentos. Una crisis agravada en los últimos años contra la que el Estado tampoco ha sido capaz de garantizar la producción de insumos y fármacos.

Pero Camps prefiere hablar de "un asedio", que ya dura más de 60 años, y considera que en este momento es "brutal", "genocida" y comparable a la situación en Gaza.

"Vivir así un año y otro y otro y otro y otro es inhumano. No sé que es peor, bombardear un hospital o dejarlo sin luz", afirma.

Tras esta expedición, el Astral volverá a México y tratará de conseguir donativos para una nueva carga. "Mientras podamos hacer algo, lo haremos. Para volver a casa siempre hay tiempo", asegura el líder de la ONG Open Arms, quien cree que "salvar una vida justifica todo el esfuerzo del mundo".

Entre las autoridades del acto está Yagen Pomares, directora General de Salud de La Habana.

En entrevista a EFE cuenta que la ayuda humanitaria "está haciendo la diferencia", pese a las carencias que todavía sufren. "No estamos hablando de lo que sobra, sino de lo que el pueblo necesita y eso se agradece", dice en referencia al donativo trasladado por Open Arms.

Un agradecimiento al que se une Noemí Rabaza, vicepresidenta primera del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP): "Esto es un ejemplo de la capacidad de amar haciendo. Un ejemplo para todos los que luchan, de que puedan hacer cosas como esta", afirma también en conversación con EFE.

El Astral llegó por primera vez a La Habana el pasado 19 de julio, en la misión 'Rumbo a Cuba'. El velero había zarpado de Barcelona el 14 de mayo, y después de pasar por distintos puertos españoles fue el primer barco en cruzar el Atlántico hasta la isla cargado de siete toneladas de ayuda, recorriendo 6.200 millas (cerca de 10.000 kilómetros).

La ONG Open Arms fue fundada en 2015 en plena crisis de refugiados en el mar Mediterráneo, desde entonces aseguran que han salvado más de 70.000 vidas.

Mientras el barco atracaba el domingo en la Terminal de Cruceros del Puerto de La Habana, Lázaro Jubel no dejaba de mirar el Astral desde lejos. "Tiene mérito haber salido de Cancún con ese velero. Esas aguas son puro mareo", aseguraba a EFE, conocedor de los 30 metros de eslora de la nave. Antes de darse la vuelta, concluyó: "pero falta nos hace la ayuda". EFE

lpm/cpy

(foto)(video)