Ortega no tiene intención de dejar el poder en Nicaragua, avisa diplomático estadounidense
San José, 30 jul (EFE).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien recientemente planteó eliminar las elecciones en su país, no tiene intenciones de dejar el poder, advirtió este jueves el diplomático estadounidense Kevin Michael O'Reilly.
"Ortega regresó a la Presidencia el 10 de enero de 2007, y él y su esposa (la copresidenta Rosario Murillo) claramente harán todo lo posible para salir del poder solo con los pies por delante. No se someterán a ningún proceso sin un resultado predeterminado a su favor", valoró en un escrito O'Reilly, que fue encargado de negocios de Estados Unidos en Managua.
Ortega, un exguerrillero de 80 años, es el hombre que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con treinta años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990. Actualmente lleva desde 2007 en el poder.
Las declaraciones de O'Reilly llegan después de que el 19 de julio, durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, el mandatario dijo que en Nicaragua "no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder".
El Parlamento, subordinado a la Presidencia de la República, presentó el martes una iniciativa de reforma parcial a la Constitución para que el mandato presidencial, actualmente de seis años, pasa a ser de siete años prorrogables y excluir a los críticos y opositores del Gobierno sandinista que sean tildados de "golpistas" o de "traidores a la patria".
El fantasma de las elecciones de 1990
Para O'Reilly, que los sandinistas no quieran dejar el poder "no es nada nuevo" y argumentó que la derrota de Ortega en las urnas ante Violeta Chamorro, en 1990, "sigue doliendo como una amarga humillación".
"El reconocimiento de que las protestas de 2018 revelaron un profundo descontento y desprecio por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) debe doler aún más", anotó.
Recordó que la "dictadura", cuando ha hecho elecciones, "no ha hecho más que una pantomima fraudulenta de un proceso electoral durante varios años".
"Y en febrero de 2025 creó la copresidencia de Murillo, pospuso nuevas 'elecciones' no para el noviembre de 2026 sino para el noviembre de 2027, y subordinó explícitamente a los poderes legislativo y judicial y a las autoridades electorales al control directo del ejecutivo. Lo que está ocurriendo ahora simplemente continúa ese proceso", continuó.
Ahora el régimen impondrá mandatos renovables de siete años para la copresidencia, indició O'Reilly, quien observó que "Ortega cumplirá 81 años en noviembre. Murillo acaba de cumplir 75 años en junio, así que se entiende estos mandatos renovables de siete años como control 'indefinido', permanencia hasta la muerte".
El diplomático, que fue miembro del Servicio Exterior Superior de los EE.UU. y que prestó servicios en el Consejo de Seguridad Nacional y en el Departamento de Seguridad Nacional, criticó a los gobiernos de la región que "se han ocultado tras definiciones demasiado flexibles de la no intervención" para no expresar su oposición "a este abuso explícito de los principios democráticos".
"Al hacerlo, pueden descubrir que -como en Venezuela- no han hecho nada para proteger los derechos de un pueblo vecino, ni la integridad del sistema interamericano, ni siquiera la práctica y los principios de la no intervención. Simplemente han cedido terreno y agencia a los actores más imprudentes de nuestro hemisferio. La paz deriva del respeto al ajeno, no de ignorar su calvario", advirtió. EFE
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