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"Padre", un retrato íntimo del papa Francisco en el primer aniversario de su muerte

Roma, 18 abr (EFE).- A punto de cumplirse un año de la muerte del papa Francisco, sale a la venta "Padre", del periodista Salvatore Cernuzio que, gracias a la amistad que le unió con Jorge Mario Bergoglio, ha creado un retrato íntimo de un pontífice que prefería el helado en tarrina "porque cabía más" o que sufría porque le hubiera gustado ir a Gaza en Navidad.

El autor, periodista de los medios vaticanos, cuenta cómo era la relación de Francisco -fallecido el 21 de abril de 2025- con los que acudían a su residencia en Santa Marta y recibía con un alfajor argentino, o la pequeña neverita con su helado preferido: el dulce de leche.

En las distancias cortas, el papa también manejaba como nadie el sentido del humor, según explica Cernuzio en su libro: el mismo papa contaba que, tras ver que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, había llegado a un acto vestida de blanco, le preguntó: "¿Vino a hacer su Primera Comunión?'".

O la revelación, mientras dialogaban de los nuevos cardenales, cuando salió el nombre de aquel obispo estadounidense llegado de Perú, Robert Francis Prevost, de quien dijo: "Es un santo".

"He querido compartir este regalo que recibí porque, no sé cómo explicarlo de otra manera, esta relación fue realmente un regalo. (...) La imagen pública del papa, a quien tantos amábamos, era la misma en su vida privada, quizás incluso más. Ahí está esa bondad, esa capacidad de escuchar, esa naturaleza acogedora, esa generosidad incluso al dedicar su tiempo", explica a EFE el autor.

En sus conversaciones, el pontífice argentino aseguraba: "Me duele ver a los muertos, muchachos, tanto rusos como ucranianos, no me importa. Que no regresen... es duro" mientras expresaba su idea de ir a Moscú y a Kiev. Vladimir Putin nunca le contestó.

El periodista confirma que un viaje a Gaza estaba en los planes de Bergoglio, "quizás en Navidad para pasar las fiestas en la parroquia de la Sagrada Familia, con el padre Gabriel Romanelli, a quien llamaba cada noche para expresarle su cercanía y hablar de todo, para aliviar el sufrimiento de quienes viven constantemente bajo las bombas".

Pero también a los lugares de sufrimiento de los migrantes como a Cabo Verde y a las Islas Canarias, donde ya había asegurado que iría a pesar de su estado de salud. Pero no a Argentina: "Hay algo que no me cuadra", confesaba al autor.

"En los últimos meses de su vida tenía algunas preocupaciones. Quería ir a Gaza, quería ir a Ucrania. Sufría las consecuencias de las guerras. No quiero alimentar el mito de un papa heroico, simplemente era así en su estado natural. Es decir, más que por su salud, sufría por no poder hacer algo", añade Cernuzio.

El periodista recuerda que, pocos días antes de morir, le llamó su secretario porque el papa tenía unos huevos de Pascua para sus hijos... ya estaba muy mal y estuvo poco tiempo con él.

"Cómo tenía un pequeño problema de audición, al marcharme le grité, le agarré las manos y le dije: 'Padre, ¿sabe que le quiero?', y él me hizo un gesto con la mano como diciendo: Sí, sí, sí, pero no me chilles, yo también, yo también. Y esa fue nuestra última conversación".

Salvatore Cernuzio también revela las últimas palabras del papa Francisco. Era el amanecer del 21 de abril de 2025. Jorge Mario Bergoglio tenía sed y llamó a su enfermero, bebió y le dijo: 'Gracias, disculpe las molestias'".

Pero el autor de "Padre" prefiere quedarse con el recuerdo de algunas conversaciones telefónicas en las que tenía la música a todo volumen: "Padre, ¿por qué esta música?'.'La pongo de vez en cuando, ¿no le gusta?'. 'Sí, sí, pero la baje que no le oigo'". EFE

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