Policía de Tailandia apunta a asuntos familiares y escolares entre los motivos del tiroteo
Bangkok, 9 ago (EFE).- La Policía de Tailandia apuntó este domingo a una "combinación de factores", incluidos problemas familiares y escolares, como motivos del tiroteo perpetrado el viernes por un adolescente que dejó nueve muertos, incluido el asaltante.
El oficial Atthaphon Anusit, encargado de la investigación del ataque ocurrido en una provincia aledaña a Bangkok, dijo que las autoridades han interrogado a 17 testigos, incluidos los padres del autor del tiroteo, un joven de 14 años.
"Hemos determinado que (el ataque) se debió a una combinación de múltiples factores: problemas familiares, dificultades escolares relacionadas con los estudios, conflictos con sus compañeros y exposición a contenido violento en redes sociales; todos estos elementos combinados", apuntó el agente en una rueda de prensa.
El atacante, armado con una pistola, asesinó en la mañana del viernes a sus dos abuelos, con quienes vivía, antes de acudir a la escuela Debsirin, en la provincia de Nonthaburi y a unos quince kilómetros de Bangkok, donde disparó contra docentes y alumnos.
En el centro educativo fueron asesinados cinco profesores y trabajadores, antes de que el asaltante se quitara la vida. Las autoridades informaron además el sábado sobre el deceso de una estudiante que había resultado herida, de entre 12 y 13 años.
El policía tailandés dijo que el autor vivía con sus abuelos desde los 2 años a raíz de la separación de sus padres, e incidió en la posibilidad de que tuviera "problemas con sus estudios y discusiones con amigos".
"Conforme a los interrogatorios, (el joven) comenzó a mostrar interés en aprender sobre el uso de armas de fuego hace uno o dos años", declaró el agente, al precisar que el adolescente estudió cómo disparar a través de las redes sociales.
Atthaphon también señaló que se encontraron videos "con contenido violento" en el ordenador del tirador, quien ya tuvo problemas en el colegio hace un año al llevar a la escuela una pistola de balines que fue confiscada por un profesor.
Previamente, las autoridades habían aclarado que la pistola con la que perpetró el ataque estaba registrada a nombre de uno de sus abuelos.
El policía pidió a los padres y supervisores de los menores "escuchar y prestar mayor atención" a los problemas de los jóvenes, así como vigilar el contenido al que acceden en las redes sociales, y urgió a los progenitores con armas en sus hogares a almacenarlas en lugares seguros, fuera del alcance de los niños.
El primer ministro y ministro de Interior de Tailandia, Anutin Charnvirakul, adelantó que estudia medidas para reforzar la ley de tenencia de armas, mientras que cinco ministerios -incluidos Sanidad y Educación- desarrollan un proyecto para mejorar la seguridad escolar en todo el país, indicó el sábado el Gobierno tailandés.
Este plan, que pretenden aplicar en un plazo de 90 días, incluye "realizar evaluaciones periódicas de salud mental" a alumnos y docentes, capacitar a los maestros para manejar crisis, establecer una aplicación para denunciar acoso escolar y realizar "simulacros exhaustivos de respuesta ante emergencias", entre otros.
El tiroteo del viernes fue el más grave en Tailandia desde octubre de 2022, cuando un expolicía abrió fuego en el interior de una guardería de la localidad de Uthai Sawan, en el noreste del país, y mató a 34 personas, entre ellas 22 niños y una profesora embarazada.
Este último ataque, el segundo en una escuela en lo que va de año, vuelve a poner sobre la mesa el debate de la tenencia de armas de fuego en la nación, donde sucesos así no son inusuales.
Tailandia tiene unas 15,14 armas de fuego por cada 100 civiles, según datos de Small Arms Survey, y gran facilidad para acceder a ellas por parte de personal del Ejército y la Policía. EFE
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