Psiquiatra avala la medicación de Maradona en el juicio por su muerte
San Isidro, Argentina, 10 Set 2026 (AFP) -
Un psiquiatra citado por la defensa avaló este jueves la medicación que recibió Diego Maradona durante la internación domiciliaria donde murió en 2020, en el juicio a siete profesionales de la salud por el fallecimiento del ídolo del fútbol.
Maradona murió por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar en esa internación cuya pertinencia, condiciones y atención están bajo examen en este juicio.
Durante las audiencias que comenzaron en abril, expertos convocados por la acusación cuestionaron los psicofármacos que le suministraba la psiquiatra Agustina Cosachov, una de las imputadas, por sus posibles efectos sobre las funciones hepática, renal y cardíaca.
Al comenzar esta semana los testimonios de las defensas, el psiquiatra Aníbal Areco citado por los abogados de Cosachov confrontó esta teoría.
"La causa de muerte no se pudo determinar, pero sí puedo decir que no fue por intoxicación ni por una cuestión medicamentosa", dijo el jueves ante el tribunal.
Areco aseguró que "la indicación psicofarmacológica fue adecuada para el cuadro que presentaba el paciente" y que la dosis que le suministraron a Maradona "no provoca cardiotoxicidad".
También relativizó la necesidad de internarlo contra su voluntad, planteada por otros peritos durante el juicio: "No hay indicios para precisar que este paciente necesitaba ese proceso".
Cosachov está acusada junto con otros seis profesionales de la salud de homicidio simple con dolo eventual, figura que contempla que el acusado conocía el riesgo de que sus acciones u omisiones provocaran la muerte del exfutbolista.
La acusación cuestiona tanto la medicación psiquiátrica administrada a Maradona como la participación de Cosachov en la organización de la internación domiciliaria en una casa de Tigre, al norte de Buenos Aires, donde murió el 25 de noviembre de 2020.
Maradona había sido trasladado allí tras ser operado de un hematoma subdural el 3 de noviembre de ese año.
El extenso juicio comenzó en abril y se espera que termine antes de noviembre, cuando el tribunal de San Isidro, cerca de Tigre, decidirá si el campeón del mundo con Argentina en 1986 fue víctima de un homicidio.
Los acusados, aunque con diferentes estrategias, claman inocencia sobre una acusación que prevé penas de hasta 25 años de prisión.
mry/lm/mvl