Romeo y Julieta reviven su amor en Central Park con el español como el idioma del corazón
Sarah Yáñez-Richards
Nueva York, 11 jun (EFE).- 'Romeo y Julieta' regresa al teatro de Central Park después de casi 20 años con una revolucionaria puesta en escena que sitúa a los amantes de Verona en una ciudad fronteriza, separados por un fragmento de muro similar al que divide a Estados Unidos y México, donde "el español es el idioma del corazón".
En este montaje, en el que la trama principal se desarrolla en inglés, Romeo y Julieta deciden crear un espacio propio y rebelarse contra la sociedad al hablar exclusivamente en español en sus momentos de intimidad, una lengua que se convierte en el vehículo de la famosa escena del balcón.
Según cuenta a EFE el director de la pieza, el keniano Saheem Ali, su obra plantea un contraste lingüístico justificado en las raíces de los personajes: mientras que Romeo es un joven latino de familia inmigrante cuya lengua natal es el español, Julieta no habla el español como nativa, ya que es una joven aventurera que aprende el idioma en secreto.
Para el actor neoyorquino de origen mexicano-dominicano Daniel Bravo Hernández, encargado de dar vida a Romeo, el uso del español fue la clave para apropiarse del mítico personaje.
"El español me ayuda mucho, hace que el personaje de Romeo sea mío. El inglés es para el trabajo o para estar afuera, pero el español es el lenguaje de su corazón", anota Bravo Hernández a EFE.
Un muro real para un conflicto atemporal
El director residente de The Public Theater diseñó la escenografía utilizando una réplica del muro fronterizo como metáfora del clima político actual en EE. UU.
"'Romeo y Julieta' es una obra sobre la violencia. Quería señalar el muro fronterizo como este tema sobre el que la izquierda y la derecha están teniendo una discusión equivocada (...). La frontera se convirtió para mí en este símbolo de lo que estamos experimentando como estadounidenses", explica Ali a EFE.
La obra también incluye mensajes como "Abolish ICE" (Abolir el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas), escrito en aerosol en el muro por Mercucio, o una pancarta con el texto: "El muro mata".
"Quería decir algo sobre el estado de la política y el conflicto que tenemos en este momento con lo que ICE está haciendo en las ciudades, entrando y persiguiendo a los inmigrantes, personas que son indocumentadas o que se supone que no deben estar aquí, y la muerte que resulta de eso", anota el director en referencia a las dos muertes de estadounidenses a manos de agentes de ICE en Minnesota este año.
A pesar de las referencias contemporáneas, el director defiende que el montaje es "atemporal", jugando con elementos antiguos por el lenguaje shakespeariano combinado con un vestuario de tintes vagamente futuristas para abrazar el pasado, el presente y el futuro de una problemática humana.
Bodas reales en el escenario
Ali explica que la idea de estructurar la obra en torno a una frontera nació tras un viaje a la localidad texana de Laredo, colindante con México, donde descubrió los llamados "matrimonios fronterizos", en los cuales parejas separadas por las leyes migratorias se citan en la línea divisoria para casarse ante un pastor.
Inspirado por este fenómeno, Ali decidió que cada función cerrara con una boda real sobre el escenario.
A través de una convocatoria discreta en la comunidad teatral, se seleccionaron parejas verdaderas para contraer nupcias legalmente en el Delacorte Theater, ya que el actor que interpreta a fray Lorenzo fue ordenado para oficiar bodas legales en el estado de Nueva York.
El objetivo, según Ali, es que, frente al trágico desenlace de la ficción, el público se marche con la esperanza de un amor real que sí logra prosperar.
Menos Hollywood y colas
Para Daniel Bravo Hernández, pisar el escenario de Central Park representa un hito de tintes casi proféticos. El año pasado, el actor acudió como espectador a la obra de Shakespeare in the Park, que generó colas kilométricas y pernoctaciones debido a la presencia de estrellas de Hollywood y a la reapertura del recinto tras una millonaria remodelación.
"Al salir de ver la obra les dije a mis amigos: 'El año que viene me vienen a ver a mí en esta obra'. Lo dije de relajo y mira, un año después aquí estoy como Romeo", dice entre risas el actor.
A diferencia del caos de la temporada pasada, este año el panorama en las taquillas de Central Park es mucho más amable para los asistentes. Al contar con un elenco integrado puramente por actores de teatro en lugar de grandes celebridades mediáticas, la distribución de las entradas gratuitas en el Delacorte Theater hasta el domingo 28 de junio es más fluida. EFE
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