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Rusia Unida, 25 años de mano de hierro en la Duma rusa

Rusia Unida, 25 años de mano de hierro en la Duma rusa

Moscú, 15 sep (EFE).- El partido del Kremlin, Rusia Unida (RU), que aspira a revalidar su mayoría en las elecciones parlamentarias del domingo, controla con mano de hierro la Duma o cámara de diputados desde 2003, pero su monopolio contrasta con su pobre imagen entre muchos ciudadanos rusos.

"A menudo digo que Rusia Unida me recuerda al PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética) en sus peores momentos", comentó una vez el último dirigente de la URSS, Mijaíl Gorbachov.

Y es que, después de unos años de gloria que coincidieron con la bonanza económica, la popularidad de la formación fue cayendo rápidamente y RU afronta estos comicios en uno de los momentos más delicados de su historia.

Las tres edades del partido del oso

El partido, cuyo símbolo es un oso pardo, fue creado en diciembre de 2001, tras la fusión de la formación 'Unidad' con el bloque 'Patria-Toda Rusia'.

El nombre actual del partido, que cuenta con unos 2,7 millones de miembros, data de 2003, cuando empieza la segunda etapa en la vida de RU en la que alcanzaría una fama envidiada por otros contrincantes políticos, incluidos los comunistas, que hasta los comicios legislativos de 2003 eran la fuerza más votada.

Entre 2003 y 2008 la popularidad de Rusia Unida crecía sin parar y muchos conocidos artistas y deportistas rusos se afiliaron. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lideró RU entre 2008 y 2012, cuando ocupaba el cargo de primer ministro del país, pero nunca llegó a tener el carnet del partido.

RU se posiciona como una formación conservadora de tinte social, aunque en los últimos 20 años sus enfoques han cambiado, dependiendo de la coyuntura, las decisiones del Kremlin y los vaivenes geopolíticos.

La crisis de la que la formación nunca se recuperó del todo llegó en 2011, cuando el líder opositor Alexéi Navalni la llamó por primera vez "partido de ladrones y sinvergüenzas", un nombre que se popularizó enseguida entre los detractores de la formación.

Navalni vs Rusia Unida

Antes de las elecciones parlamentarias de diciembre de 2011, Navalni pergeñó una estrategia para unificar a la oposición democrática, dividida desde hace años en luchas intestinas y sin representación parlamentaria.

El opositor, que falleció en 2024 en una prisión ártica, llamó también a los ciudadanos a acudir a las urnas y votar por cualquier partido que no fuera Rusia Unida, en lo que aún es conocido como Voto Inteligente.

El plan de Navalni funcionó y los resultados de RU en los comicios supusieron un auténtico batacazo, ya que perdió la mayoría constitucional entre acusaciones de nepotismo y rampante corrupción. No sólo eso. La oposición denunció el fraude electoral y salió en masa a las calles para protestar contra la actuación de las autoridades.

Esa situación dio lugar a las manifestaciones antigubernamentales más multitudinarias desde la caída de la URSS en 1991 y provocó una crisis política que dejó muy tocada a Rusia Unida.

Ganador de antemano

Aunque su imagen sigue siendo dudosa entre parte de la población, subida a lomos de la anexión de Crimea y la represión de la oposición, RU recuperó la mayoría constitucional en 2016. Y, a día de hoy, las encuestas oficiales no ponen en duda que en las próximas elecciones Rusia Unida logrará la mitad de los votos.

La intención de voto no supera un tercio de los encuestados, pero la baja participación entre los sectores más críticos con el Kremlin, sumado a su control absoluto de la política regional -en las últimas elecciones logró aproximadamente un 90 % de los escaños por circunscripciones-, garantizan su victoria.

Antes de los comicios, RU movilizó su ala juvenil en un intento de atraer a los votantes más apolíticos y que rechazan la guerra, al igual que el partido liberal Yábloko, que fue excluido de la carrera electoral por defender la paz.

Y es que el granero electoral de la formación del Kremlin son mujeres de más de 50 años, a lo que hay que sumar funcionarios, soldados, empleados de la industria militar, personal sanitario y profesorado.

RU se defiende arguyendo que sus buenos resultados desde hace un cuarto de siglo se deben a las políticas promovidas por la fuerza política, que, pese a las críticas de la oposición, han mejorado la vida de millones de rusos.

Se trata, según el partido oficialista, de la implementación de ayudas a las familias con niños, medidas de apoyo a los ancianos, desarrollo de la infraestructura de transporte, así como la construcción y renovación a gran escala de escuelas y centros médicos por todo el país, entre otras iniciativas. La duda radica en que son esos mismos rusos los que están pagando con su bolsillo la guerra, cuyo coste después de cuatro años y medio de combates es cada vez más alto. EFE

mos/lss

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