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Satriano responde a la mirada de Forlán

Satriano responde a la mirada de Forlán

Juan José Lahuerta

Getafe (Madrid), 8 sep (EFE).- Diego Forlán escribió el nombre de Martín Satriano en una lista de 46 jugadores y el delantero del Getafe respondió tres días después de la manera más convincente que conoce un nueve. Se adelantó a la defensa del Celta, marcó su primer gol del curso y recordó desde el Coliseum que su candidatura para regresar a la selección uruguaya contiene algo más que una esperanza.

No fue un gol deslumbrante ni lo necesitaba. Los delanteros también se explican en acciones pequeñas, en la intuición para adivinar dónde caerá una pelota mal despejada. Mojica lanzó un córner, Hugo González rechazó sin autoridad y Satriano apareció antes que todos en el lugar adecuado. Un toque, el balón a la red y el 1-0 en el minuto 22.

El Celta terminó empatando por medio de Starfelt, pero la noche dejó una satisfacción personal para Satriano. Estrenó su cuenta de la temporada y alcanzó su séptimo gol con el Getafe en 2026, pocos días después de conocer que Forlán lo había incluido entre los reservados de Uruguay.

"Estoy contento por el gol. El empate no era lo que queríamos, pero, por cómo se dio el partido, lo agarramos y ya estamos pensando en el siguiente", declaró a Movistar Plus.

La prelista representa una puerta, no una convocatoria definitiva. Forlán reunió a 46 futbolistas y deberá descartar a veinte para los amistosos que Uruguay disputará frente a Japón, Corea del Sur e India entre el 24 de septiembre y el 6 de octubre. Entre los candidatos aparecen siete delanteros: Satriano, Agustín Álvarez, Rodrigo Aguirre, Federico Viñas, Miguel Merentiel, Darwin Núñez y Álvaro Rodríguez.

La competencia es abundante, pero Satriano ha logrado al menos regresar a la conversación. Y no es un recién llegado a la Celeste. Debutó con la selección absoluta el 27 de septiembre de 2022, en un amistoso frente a Canadá. Disputó treinta minutos, precisamente después de sustituir a Darwin Núñez. Aquella fue su primera aparición y también la última.

Cuatro años después, Forlán ha vuelto a mirarlo. La nueva etapa de Uruguay, abierta tras el Mundial de 2026, ofrece una oportunidad que Satriano persigue después de recorrer un camino largo y poco convencional. Se formó en Nacional, aunque abandonó Montevideo antes de debutar con el primer equipo, y comenzó en el Inter un itinerario europeo que después lo llevó al Brest, el Empoli, el Lens y el Lyon.

En ninguno de esos clubes encontró una residencia definitiva. Cambiaron los países, los entrenadores y las exigencias, pero no su condición de delantero incómodo, generoso en el esfuerzo y dispuesto a convivir con los centrales. El gol nunca apareció en cantidades extraordinarias. Su utilidad se construyó también lejos del área, en la presión, los duelos y el trabajo que facilita la vida de sus compañeros.

Bordalás impulsa a Satriano

El Getafe comprendió pronto esa clase de futbolista. Satriano llegó cedido por el Lyon en enero de 2026 y encajó de inmediato en las demandas de Bordalás. Marcó ante el Villarreal, el Real Madrid y el Betis, terminó el curso con seis goles en 18 encuentros y convenció al club para ejecutar su opción de compra. En marzo firmó un contrato hasta junio de 2030.

El compromiso del Getafe fue mucho más allá de una cesión y Satriano encontró, por fin, cierta estabilidad. En el Coliseum no se le exige únicamente marcar. Tiene que correr, presionar, chocar y convertir cada balón dividido en una discusión. "En el Getafe, el trabajo no se negocia", afirmó después del empate contra el Celta. Pocas frases explican mejor por qué Bordalás confía en él.

El gol se le había resistido durante el comienzo del curso. Enes Ünal había concentrado el protagonismo ofensivo con tres tantos consecutivos y presencia de Borja Mayoral aumentó la competencia en una delantera que también incorporó a Iván Azón. Satriano, sin embargo, mantuvo su sitio y respondió ante el Celta con la acción más valiosa para cualquier atacante: marcar.

Terminó el encuentro con una pequeña molestia, aunque descartó que se tratara de un problema grave. Ahora espera la decisión definitiva de Forlán. La lista de 46 ofrece una posibilidad; el corte hasta los 26 dictará la sentencia.

Satriano no puede decidir qué nombres eliminará el seleccionador, pero sí puede continuar acumulando argumentos. El primero llegó frente al Celta, con un gol sin adornos y cargado de oportunidad. Forlán volvió a escribir su nombre después de cuatro años. Satriano contestó adelantándose a todos. EFE

jjl/arh