París, 8 ago (EFE).- El entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, analizó la subida de prestigio que ha vivido el club desde su llegada hace quince años, que ha venido acompañada de un incremento de la exigencia: "Antes ganar era una felicidad, ahora es un alivio".
"Ahora sufro porque hemos llevado al club a un lugar en el que estamos más expuestos, con una exigencia tan alta que nuestra responsabilidad es enorme. Hacer una buena temporada ya no basta", señaló el técnico argentino en una entrevista publicada este domingo por el suplemento de L'Équipe.
Simeone consideró "nada fácil responder a le exigencia" de mejorar lo hecho la pasada campaña, cuando llegaron a semifinales de la Liga de Campeones, perdieron en los penaltis la Copa del Rey y acabaron cuartos: "Habría que llegar a la final de la Liga de Campeones, ganar la Copa y acabar en una de las dos primeras posiciones en un campeonato en el que están el Madrid y el Barcelona".
El técnico, que aseguró que conserva la energía necesaria para seguir al frente del club, aseguró que este año buscarán "recuperar la solidez defensiva que se perdió, sobre todo en Liga de Campeones" y "que los mediocampistas marquen más".
"Sigo creyendo que podemos perseguir lo que nuestros aficionados quieren, es decir, ganar títulos. Vamos a dar el máximo para lograrlo. Cuando yo llegué, el Atlético no había ganado el campeonato desde 1996 y lo ganamos en 2014. Dieciocho años entre ambos títulos. Volvimos a ser campeones en 2021, siete años más tarde. El equipo tiene que conseguir reducir todavía más esos plazos", señaló.
Sin marcarse horizontes en el banquillo colchonero, Simeone asegura que no persigue batir los récords de entrenadores como Arsene Wenger, que estuvo 22 años en el Arsenal, o Alex Ferguros, que pasó 27 en el Manchester United: "Solo pienso en la energía, en la fuerza y la humildad que necesitamos para estar aquí".
"Estamos en un club que rivaliza con dos superpotencias (...) Ahora estamos en un lugar privilegiado, pero los de abajo quieren rivalizar con nosotros. En el 'Atléti' hay que estar siempre al 110 %, el 100 % no basta para ganar en España. Tienes que superarte cada día y no perder la humildad, porque los de debajo siguen mejorando", señaló.
El técnico, que no cerró la puerta a ser algún día seleccionador de Argentina, "más adelante", alabó la actitud de la 'albiceleste' en el pasado Mundial y de Lionel Scaloni, "que hizo un inmenso trabajo", reconoció que en la final España fue superior y sobre su país aseguró: "Algunas cosas fueron bien, otras no".
Preguntado por la posibilidad de entrenar un día al Madrid o al Barcelona respondió: "Uno es seguro que no. El otro, no lo creo ". EFE
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