Takaichi se compromete con principios no nucleares de Japón en el aniversario de Hiroshima
Tokio, 6 ago (EFE).- La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se comprometió este jueves a que Japón, único país que sufrió un ataque con bombas nucleares, no posea, produzca ni permita estas armas, a pesar del debate generado al respecto, coincidiendo con el 81 aniversario del lanzamiento estadounidense de la bomba atómica sobre Hiroshima.
"El Gobierno se mantiene firme en su postura política de respetar los Tres Principios No Nucleares. Sobre esa base, la misión de nuestro país, única nación que ha sufrido bombardeos atómicos, es la de liderar los esfuerzos de la comunidad internacional hacia una sociedad libre de armas nucleares, garantizando que una tragedia de tal magnitud jamás vuelva a repetirse", dijo desde Hiroshima.
Takaichi, que minutos antes se había reunido con los supervivientes de las bombas atómicas ('hibakusha') para escuchar "directamente" sus testimonios, reafirmó en una rueda de prensa su "rotunda determinación de no repetir jamás la tragedia acontecida" el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima y tres días después en Nagasaki.
No obstante, al ser preguntada sobre la conferencia de revisión del Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares que se celebrará en noviembre en la ONU, declaró que es "necesario evaluar la situación considerando las tendencias internacionales y el panorama de seguridad cada vez más complejo" en la región.
Su primera aparición en la ceremonia como jefa de Gobierno tiene lugar mientras el Ejecutivo se prepara para revisar sus documentos clave de seguridad nacional, lo que plantea interrogantes sobre si los principios nucleares permanecerán intactos, especialmente después de que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, planteara un debate nuclear "sin tabúes".
La primera ministra se reunió con los 'hibakusha', familiares de las víctimas y representantes locales y extranjeros en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, donde guardaron un minuto de silencio a las 8:15 hora local (23:15 GMT del miércoles), momento en el que la bomba explotó sobre la ciudad, dejando un balance estimado de 140.000 muertos.
De esta ceremonia de paz se ausentó por primera vez el embajador de Estados Unidos en Japón, George Glass, quien informó que tampoco participará en la de Nagasaki, eventos en los que Washington estará representado este año por el 'número dos' de la legación diplomática, Aaron Snipe.
Sin dar ninguna razón sobre su ausencia, Glass expresó en un comunicado que Hiroshima y Nagasaki "no solo son símbolos inspiradores de paz y esperanza para el mundo, sino también un recordatorio de que la alianza entre Estados Unidos y Japón nunca puede descansar en su misión de preservar la paz y proteger la libertad en toda la región". EFE
yk-pagb/rrt
(foto) (vídeo)