Tokyo Game Show arranca su edición más grande bajo la sombra del fin del videojuego físico
Jorge Dastis
Chiba (Japón), 17 sep (EFE).- Cientos de desarrolladores y jugadores se dan cita desde este jueves en la que promete ser la edición más grande de Tokyo Game Show (TGS), la mayor feria de videojuegos de Asia, en una edición dividida por el anuncio de PlayStation de que dejará de producir juegos en formato físico a partir de 2028.
"Como jugador, me es muy difícil comprarme una caja o una edición especial y que venga con un código", admite a EFE Pedro Vieira, director de marketing del estudio portugués Redcatpig, desde el centro de convenciones Makuhari Messe de Chiba, en las afueras de Tokio, donde se desarrolla la 30 edición de TGS.
Sin embargo, Vieira reconoce que no todos los estudios tienen la capacidad económica de sacar juegos físicos al mercado. "Para nosotros es muy difícil porque somos muy pequeños", asegura.
La empresa de videojuegos PlayStation anunció el pasado julio que dejará de producir versiones en disco de los nuevos títulos para sus consolas a partir de enero de 2028, vendiendo sus productos únicamente en formato digital. Unos planes que han desatado la consternación entre la comunidad 'gamer'.
Una puerta al mercado asiático
Vieira ha venido hasta Japón desde Portugal para presentar 'Hovershock', donde los jugadores toman el control de un dron para combatir en gravedad zero utilizando habilidades especiales. Un juego creado con la ambición de ser accesible, que según el desarrollador se pude disfrutar sin una larga historia o mecánicas complicadas.
Para el estudio portugués, Tokyo Game Show es una rara puerta al mercado asiático. El festival, que tras la pandemia del coronavirus se ha ido convirtiendo poco a poco en uno de los eventos más internacionales del mundo de los videojuegos, atrae a desarrolladores y empresarios de todo el mundo en busca de distribuidores y atención.
"Es una de las ferias más grandes del mundo, y las reuniones que puedes tener con representantes asiáticos es muy difícil tenerlas fuera de aquí", explica a EFE Unai Pérez, cofundador del estudio español Sunblind Games.
Pérez ha venido para presentar 'FKC: Fighting Krazy Chickens!'. Un juego de supervivencia "un poco distinto", según el creador, en el que las hordas interminables de pollitos enemigos se convierten en las propias balas.
"Los pollos son internacionales. La gente lo ve y se les pone una sonrisa en la cara", explica Pérez.
Sobre el debate de los juegos físicos, el desarrollador opina que hay claros motivos económicos para dejar de producir discos, pero la decisión puede ser "cortoplacista".
"No hay que menospreciar el digital, es maravilloso (...), pero creo que hay algo que estamos perdiendo en general como sociedad en todo el mundo desconectándonos del lado físico", asegura.
Desde Malasia a Noruega
Algo parecido opina DC Gan, cofundador del estudio malasio Magnus Games Studio. "Es algo tangible que puedes coger, algo coleccionable. La textura, la sensación, el olor...", destaca a EFE el desarrollador sobre los juegos físicos.
Pero más allá de los sentimientos de tristeza o nostalgia, Gan cree que la transición al digital puede ser algo bueno para el mercado en general. "Menores costes, más producción", resume. "Desde el punto de vista de un desarrollador, creo que puede ser algo bueno para la penetración de mercado", detalla.
Gan ha venido a TGS para presentar su juego Wild Wild Eden, una aventura de mundo abierto donde los jugadores desarrollan su propia tribu de monstruos.
"Nos encantan los animales. Tenemos muchas mascotas en casa, así que pensamos: '¿Por qué no crear un juego para relacionar a los humanos y sus mascotas?'", explica sobre la inspiración del proyecto.
Gan es uno de los cientos de desarrolladores de todo el mundo que prometen hacer de este TGS el más grande en sus 30 años de historia.
Desde Corea del Sur a China, pasando por Brasil, Estados Unidos y Noruega, los pasillos del Makuhari Messe parecen a veces un enorme intercambio cultural.
Arik Zurabian, desarrollador noruego que presenta Legends of Rock, un simulador donde los jugadores se encargan de representar a una banda de rock, explica con sorpresa cómo a los jóvenes japoneses les interesa un juego inspirado en la estética de los años noventa.
Según CESA, la organizadora del evento, este año exhiben hasta el próximo lunes en los salones de la feria un total de 1.138 compañías y organizaciones de 53 países y regiones, un récord. EFE
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