Juan José Lahuerta
Madrid, 7 sep (EFE).- El fútbol necesitó poco más de un año para desmontar una parte del Liverpool y volver a reunirlo en el Santiago Bernabéu, donde Trent Alexander-Arnold e Ibrahima Konaté recibirán este martes con la camiseta del Real Madrid a Curtis Jones, recién llegado al Inter, tres antiguos compañeros separados por el mercado y unidos de nuevo por la Liga de Campeones.
Durante cuatro temporadas compartieron vestuario, títulos y noches europeas en Anfield. Trent y Jones representaban las raíces del club, dos muchachos de Liverpool criados en su academia, mientras que Konaté, llegado desde el Leipzig en 2021, se incorporó a una generación que todavía conquistaría una Premier League, una Copa de Inglaterra y dos Copas de la Liga.
Ahora, Anfield queda lejos. Trent y Konaté cambiaron el rojo por el blanco y Jones emprendió este verano una aventura diferente en el Inter. Los tres se marcharon por caminos distintos y la Liga de Campeones ha tardado muy poco en volver a colocarlos frente a frente.
No llegan al Bernabéu en la misma situación. Konaté ha encontrado un sitio que parece suyo desde el primer día. Mourinho le entregó el centro de la defensa junto a Dean Huijsen y ambos han respondido con una pareja poderosa, rápida y preparada para defender lejos de su portería. Entre los dos han desplazado a Antonio Rüdiger mientras Éder Militao continúa lesionado.
El francés solo descansó ante el Málaga. En las otras tres jornadas disputó todos los minutos y se convirtió en una de las certezas del nuevo Real Madrid. Su adaptación ha sido inmediata: conoce las exigencias de un equipo grande, domina el juego aéreo y posee la velocidad necesaria para corregir a campo abierto. Konaté ha necesitado pocos partidos para hacerse fuerte en el centro de la zaga blanca.
Trent recorre un camino más incómodo. Llegó precedido por su jerarquía en el Liverpool y por una capacidad para construir juego poco común en un lateral, pero Denzel Dumfries le ha ganado por ahora la carrera por el puesto. El inglés solo fue titular ante el Málaga y en las otras tres jornadas tuvo que esperar hasta la segunda parte.
Mourinho no ha prescindido de él, aunque sí ha establecido una jerarquía inicial. Dumfries aporta la potencia, el recorrido y la agresividad que busca el técnico portugués en el costado derecho. Trent ofrece otra cosa: pausa, desplazamiento largo y una visión del juego que durante años convirtió su banda de Anfield en una sala de máquinas con criticas hacia su desempeño defensivo.
De momento, esa diferencia le ha llevado al banquillo más veces de las esperadas, aunque las ausencias por sanción de Güler, Camavinga y Bernardo Silva, le abren la opción de jugar en el centro del campo en una posición que no desconoce: ya ocupó la demarcación de mediocentro en el Liverpool y en la selección inglesa en la etapa de Gareth Southgate.
Jones avanza desde atrás
Curtis Jones también llega al reencuentro sin haberse apropiado todavía de un puesto. Su fichaje por el Inter se cerró el 21 de agosto, después de una pretemporada interrumpida por un problema en la cadera que frenó su preparación. No fue convocado en la primera jornada contra el Monza y comenzó como suplente las dos siguientes.
Su crecimiento, sin embargo, resulta visible. Debutó frente al Cagliari sustituyendo a Petar Sucic en el minuto 65 y contra el Nápoles ya disputó toda la segunda parte. Primero fueron 25 minutos; después, 45. El siguiente paso apunta hacia una titularidad que Chivu administra sin prisas, pero con una idea clara.
Jones no fue una incorporación casual. El entrenador rumano impulsó su fichaje y lo definió como "un valor añadido" para un Inter que buscaba aumentar su energía y su capacidad para conservar la pelota bajo presión. Sucic ocupa ahora el puesto, aunque el inglés está destinado a discutirle la titularidad conforme recupere el ritmo que perdió durante el verano.
"Soy un chico de Liverpool, un 'scouser', y he pasado allí toda mi vida. Pero necesitaba dar el siguiente paso", explicó Jones durante su presentación. Dejó el club al que llegó con nueve años después de 228 encuentros con el primer equipo, 22 goles y seis grandes títulos. Un mes después de abandonar su casa futbolística, el calendario lo coloca ante dos viejos compañeros.
Konaté parte con ventaja, Trent busca recuperar terreno y Jones continúa aproximándose al once. Sus presentes son distintos, pero los tres conservan un idioma común aprendido bajo la lluvia de Liverpool. Este martes volverán a encontrarse sobre el césped, aunque por primera vez no caminarán hacia el mismo vestuario. Anfield estará lejos, pero durante noventa minutos tendrá un pedazo de su historia extendido sobre el Bernabéu. EFE
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