Agencias

Un océano de flores para despedir a Harald V en una procesión espontánea que no cesa

Un océano de flores para despedir a Harald V en una procesión espontánea que no cesa

Paloma Rocha

Oslo, 29 ago (EFE).- Lo que el viernes era un mar de flores frente al Palacio Real de Oslo para honrar la memoria del rey Harald V de Noruega, fallecido esa misma mañana, se había convertido este sábado en un verdadero océano.

Desde primera hora de la mañana, miles de noruegos recorren las calles del centro de la capital con ramos en las manos para despedir al rey Harald V, en una procesión espontánea que no se ha detenido durante todo el día.

Desde lo alto del Palacio, la imagen impresiona. Olas de personas suben y bajan de forma constante por la plaza, ordenadas y en silencio, casi siempre con flores en las manos.

En las calles cercanas, puestos improvisados las venden a quienes todavía no llevan las suyas y, pocos minutos después, esos mismos ramos pasan a formar parte del enorme manto de colores que cubre ya buena parte de los alrededores de la residencia real.

Pero quizás una de las imágenes más emotivas de la jornada son la de los niños. Padres y madres les entregan sus flores antes de llegar para que sean ellos quienes den los últimos pasos y las depositen frente al Palacio.

Algunos llegan de la mano de sus padres, otros acompañados por hermanos, abuelos e incluso por las mascotas de la familia. Porque este sábado Oslo ha venido a despedir a Harald en familia.

El ambiente, pese al duelo, no es únicamente de tristeza. Hay emoción y recogimiento, pero también conversaciones, abrazos y momentos que por instantes dan a la plaza un aire casi de encuentro.

Familias enteras permanecen allí durante un rato después de dejar sus flores, observando un homenaje que crece prácticamente a cada minuto.

Ni siquiera el cambiante tiempo de Oslo ha conseguido interrumpirlo. El sol que acompañó las primeras horas dio paso a la lluvia y después a momentos de fuerte tormenta.

Se abrieron los paraguas, las calles se mojaron y las flores quedaron empapadas, pero la gente no se fue. Las filas continuaron avanzando y nuevos ramos siguieron llegando.

Mientras dentro del Palacio continúa la actividad institucional tras la muerte del monarca y el inicio del reinado de Haakon VIII, fuera son los ciudadanos quienes construyen su propia despedida, flor a flor.

Y cuando comienza a caer la tarde, el movimiento no se detiene. Siguen llegando padres con sus hijos, parejas, personas mayores, jóvenes y familias completas.

El océano de flores continúa creciendo frente al Palacio Real, alimentado por un desfile silencioso de noruegos que, un día después de la muerte de Harald V, todavía siguen acercándose para decirle adiós. EFE

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(foto)(vídeo)