Financiamientos “oscuros” y estructuras vinculadas al narcotráfico buscan debilitar al Estado, señala el Gobierno: “Pasaron de la piedra a la bala”
Las movilizaciones que se registran en Bolivia comenzaron con demandas sectoriales y sociales, pero derivaron en el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, advirtió este martes que Bolivia enfrenta una “amenaza” con componentes transnacionales y estructuras vinculadas al narcotráfico.
Su declaración se da cuando se registran 40 días de movilizaciones que ya dejan más de 10 fallecidos y cuatro policías heridos por arma de fuego en un enfrentamiento con bloqueadores que se dio el 6 de junio en el municipio cruceño de San Julián.
Las movilizaciones comenzaron con demandas sectoriales y sociales, pero derivaron en el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz, exigencia que es demandada por la COB, campesinos y cocaleros del trópico de Cochabamba, liderados por Evo Morales.
“Bolivia enfrenta hoy una amenaza que ya no puede ser vista solamente como un conflicto interno. Hay componentes transnacionales, financiamientos oscuros, intereses criminales y estructuras vinculadas al narcotráfico que buscan debilitar al Estado, fracturar la convivencia democrática y someter a la población mediante el miedo”, señaló la autoridad.
Acotó que “pasaron del bloqueo a la violencia, de la piedra a la bala, y ahora pretenden utilizar métodos de terror, movimientos de rebelión y acciones de sedición para imponer por la fuerza lo que no pueden conseguir por la vía democrática”.
El ministro aseguró que “las amenazas de hoy no siempre visten uniforme” y que “muchas veces cruzan fronteras sin bandera, se financian desde economías ilegales, operan mediante redes criminales y buscan capturar territorios, instituciones y voluntades”.
Ante ello, fue enfático al remarcar que como Estado se actuará con prudencia, legalidad firmeza frente a la violencia, al miedo y el “narcoterrorismo que intente someter al pueblo boliviano”.