Agencias

La India reconoce que sigue abierta la tensión fronteriza con China en Arunachal

La India reconoce que sigue abierta la tensión fronteriza con China en Arunachal

Nueva Delhi, 23 oct (EFE).- La India reconoció este viernes que continúan produciéndose cara a cara con tropas chinas en varios puntos de Arunachal Pradesh, en el disputado sector oriental de su frontera común, pese a los contactos militares y diplomáticos mantenidos en los últimos meses entre Nueva Delhi y Pekín.

"En los últimos días surgió una situación en la que se produjeron cara a cara en varios puntos de Arunachal y todavía continúa", afirmó en una declaración a la prensa Shatrujeet Kapur, director general de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana (ITBP), la fuerza encargada de vigilar gran parte de la frontera con China.

Kapur no precisó dónde se localizan todos esos puntos ni dio detalles sobre el alcance de los incidentes.

Sus declaraciones se producen después de varios meses de tensión en la zona de Taksing, en el distrito de Upper Subansiri, donde patrullas indias y chinas mantuvieron al menos un cara a cara a finales de julio, según informó entonces la prensa india citando fuentes de seguridad.

Tras aplicar los protocolos habituales, las tropas chinas se retiraron, aunque regresaron a comienzos de agosto, de acuerdo con esas mismas fuentes.

Las tensiones en el sector oriental llevaron en septiembre a la India y China a celebrar dos rondas de conversaciones entre comandantes militares de alto nivel.

El Ministerio de Exteriores indio confirmó que esos encuentros tuvieron lugar los días 6 y 7 de septiembre, primero en Wacha, del lado indio, y después en Damai, del lado chino, para abordar los problemas pendientes en la frontera.

La India y China comparten una frontera de unos 3.500 kilómetros cuya delimitación sigue siendo objeto de disputa. Pekín reclama buena parte de Arunachal Pradesh, territorio administrado por la India, mientras Nueva Delhi considera el estado una parte integral del país.

Las relaciones bilaterales se deterioraron gravemente tras los enfrentamientos de 2020 en el valle de Galwan, en Ladakh, que dejaron al menos veinte soldados indios y cuatro chinos muertos, aunque desde 2024 ambos gobiernos han tratado de estabilizar gradualmente sus vínculos. EFE

igr/ajs