La OMS urge a aplicar un plan de 1.300 millones de dólares para contener el ébola en RDC
Nairobi 30 sep (EFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó este miércoles la necesidad de aplicar un plan valorado en 1.300 millones de dólares (unos 1.144 millones de euros) para intensificar durante los próximos seis meses la respuesta contra la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), que ya rebasó los 8.000 casos y está a punto de superar las 4.000 muertes.
Se trata de un plan multisectorial anunciado el pasado día 4 por el Gobierno congoleño con el apoyo de la OMS, el sistema de Naciones Unidas, la agencia de salud pública de la Unión Africana (CDC de África) y otros socios.
Según afirmó la OMS en un comunicado, la escala de la crisis exige ampliar simultáneamente la capacidad hospitalaria, los laboratorios de diagnóstico y los equipos de entierros seguros.
Pese al aumento previsto a 1.830 camas para finales de septiembre, el organismo alertó de que se necesitan más de 1.400 profesionales sanitarios adicionales para apoyar esa expansión.
"La ampliación de la respuesta debe continuar y consolidarse. Necesitamos sostener este impulso, reforzar las capacidades donde las necesidades siguen siendo elevadas y adaptar nuestros recursos para preservar los avances logrados", advirtió el gestor de incidentes de la Comisión Presidencial para la respuesta al ébola, el doctor Steve Ahuka.
Para la OMS, estos recursos son urgentes en focos de difícil acceso y sin centros de tratamiento propios como Mangala, en la provincia de Ituri (epicentro del brote), que suma 341 casos y 149 muertos y donde se carece de instalaciones adecuadas, por lo que los enfermos son derivados a localidades cercanas como Nizi, a unos 27 kilómetros; o a la capital provincial, Bunia, a unos 45 kilómetros.
"Ampliar la respuesta no consiste sólo en desplegar más recursos. Significa reforzar todos los pilares simultáneamente y adaptar nuestra intervención a la evolución del brote. Debemos ser capaces de actuar con rapidez dondequiera que el virus nos exija intervenir", explicó el doctor Thierno Baldé, exgestor de incidentes para la respuesta al ébola de la OMS en la RDC.
2.000 alertas diarias
Pese a estos obstáculos, la consolidación de la red de vigilancia ha permitido acelerar la detección temprana, un proceso en el cual las alertas diarias pasaron de unas diez a 2.000 registradas por día, con un 90 % de verificación sobre el terreno.
Asimismo, la cobertura del seguimiento de contactos se elevó a más del 85 % desde que se declaró formalmente la epidemia el 15 de mayo pasado en el este de la RDC.
"Podemos formar equipos, desplegar expertos y disponer de todas las herramientas necesarias, pero la detección temprana depende en gran medida de la confianza y la participación comunitaria", señaló el responsable de vigilancia de la OMS para la respuesta del ébola, el doctor Jean Marie Tshilumbu Kaboya.
La agencia de la ONU advirtió de que la desconfianza y la reticencia inicial de algunas familias a notificar síntomas continúan provocando demoras que frenan la atención temprana e incrementan las muertes en las comunidades.
Según datos oficiales recabados hasta el 27 de septiembre por el Gobierno de la RDC, se ha registrado un total de 8.116 infecciones confirmadas, incluyendo 3.924 muertes bajo una tasa de letalidad del 48,3 %.
Aunque 2.088 pacientes se han recuperado, otros 817 están hospitalizados o en aislamiento.
La epidemia afecta a 63 zonas de salud de siete de las 26 provincias que tiene la RDC: Ituri (este), Tshopo (centro-norte), Bas-Uélé (norte), Haut-Uélé (noreste), Kivu del Norte (este), Kivu del Sur (este) y Ubangi del Sur (noroeste).
"La situación epidemiológica sigue siendo preocupante", admitió esta semana el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC en su último boletín de situación del brote.
Este brote es el segundo más mortífero y contagioso de la historia a nivel global, aunque está lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016. EFE
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