Agencias

La ONU denuncia trabajo forzado infantil y más negocios ilícitos en la Birmania posgolpe

La ONU denuncia trabajo forzado infantil y más negocios ilícitos en la Birmania posgolpe

Bangkok, 25 ago (EFE).- La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Acnudh) denunció este martes el auge de los negocios ilícitos en Birmania (Myanmar) en medio del conflicto armado que vive el país -en manos de militares desde el golpe de 2021-, y la existencia del trabajo forzado infantil.

El nuevo reporte alerta de un desplome de los derechos humanos en Birmania, cuyo conflicto se exacerbó con la asonada que puso fin a una década de transición democrática, especialmente en comunidades minoritarias como la etnia musulmana rohinyá, que sufrió en 2017 una campaña militar calificada de "limpieza étnica" por la ONU.

Nueve años después, dice el escrito, "continúan las violaciones y abusos sistemáticos y generalizados" contra esta población por parte del Gobierno militar y de grupos que le disputan el control de territorios como el Ejército de Arakán, que controla gran parte del estado occidental de Rakáin, fronterizo con Bangladés.

La Acnudh, que elaboró el informe entre junio de 2025 y mayo de 2026, dice que en esa región se "utiliza sistemáticamente para el trabajo" a los niños, en una zona en la que el Gobierno de Min Aung Hlaing ha lanzado numerosos ataques militares desde la asonada, dejando decenas de muertos y miles de desplazados.

Hay "trabajadores de tan solo seis años limpiando la selva, construyendo edificios", subraya el escrito, que cita testigos que también describen haber sufrido o presenciado castigos como "palizas con bambú, tubos de goma y cinturones", así como quemaduras con cerillas y cigarrillos, la aplicación de chile en los genitales y la extracción de uñas.

Esta ausencia del estado de derecho, considera Naciones Unidas, "ha actuado como un facilitador de las economías ilícitas en el país, lo que ayuda a financiar el conflicto, empeora la crisis y genera impactos en la región", por el aumento de la minería ilegal, la producción de drogas, la trata y los centros de estafas en línea.

El reporte explica que muchos civiles, que ya son víctimas del colapso económico y del desplazamiento forzado, son atraídos a "un mercado laboral fácil de explotar por parte de actores económicos y organizaciones criminales" que operan en Birmania y en países vecinos, donde miles de personas han sido captadas en los últimos años a través de falsas ofertas de empleo.

Sobre la explotación no regulada de recursos mineros, el informe advierte que esta práctica ha destruido medios de subsistencia y espacios naturales "en un número creciente de zonas del país".

Solo en los estados de Kachin y Shan (limítrofes con China) se multiplicaron los puntos de extracción minera desde el golpe, lo que se ha traducido en la liberación de "químicos peligrosos" en vías fluviales, algunas con repercusión transfronteriza.

El lunes el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a Birmania proteger a su población civil conforme al derecho internacional, al tiempo que agradeció la hospitalidad de Bangladés y otros países por acoger a rohinyás como refugiados. EFE

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