Más de un millar de personas clama por vivienda en Lisboa en una marcha festiva
Lisboa, 31 oct (EFE).- Más de un millar de personas se manifestaron este sábado en Lisboa para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda en Portugal, en una marcha que recorrió el centro de la capital en un ambiente festivo, sin incidentes y con un discreto despliegue policial, según pudo comprobar EFE.
Los participantes se concentraron a partir de las 16:00 horas (misma hora GMT) en el Largo Luís de Camões, en el céntrico barrio del Chiado, antes de dirigirse hacia la plaza del Rossio, donde concluyó la movilización, que se extendió por casi tres horas.
La protesta transcurrió con normalidad y en un clima de tranquilidad, con consignas reivindicativas y un ambiente festivo entre los participantes.
La presencia policial fue discreta y los agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) y los organizadores de la manifestación mantuvieron contactos y se coordinaron durante el recorrido para garantizar su normal desarrollo, según constató EFE.
Un pequeño barrio de casas de cartón levantado frente a la estatua del poeta Luís de Camões se convirtió en uno de los símbolos de la protesta. Sobre las construcciones improvisadas podían leerse mensajes como "Menos turismo" y "Más barrio", en una denuncia de la presión turística y las dificultades para acceder a una vivienda.
"El pueblo unido jamás será vencido" fue una de las consignas más coreadas por los manifestantes, que también dirigieron sus críticas al primer ministro, el conservador Luís Montenegro.
"Montenegro, quiero tener un salario y una casa donde vivir" y "Montenegro, presta atención, tus casas van a acabar ocupadas" fueron otros de los cánticos que acompañaron la concentración.
Los participantes exhibieron pancartas contra la especulación inmobiliaria y las políticas gubernamentales de vivienda, en una movilización a la que se sumaron representantes y simpatizantes de formaciones de izquierda, entre ellas el Bloco de Esquerda, Livre y el Partido Comunista Portugués.
Sin incidentes tras las tensiones de las últimas semanas
El carácter pacífico de la marcha contrastó con los incidentes registrados durante las protestas de las últimas semanas, especialmente con los desalojos policiales de las acampadas instaladas en Lisboa y Oporto, que dejaron heridos y detenidos y provocaron críticas de partidos de la oposición y organizaciones sociales.
La manifestación de este sábado transcurrió, sin embargo, sin enfrentamientos ni situaciones de tensión entre los participantes y las fuerzas de seguridad.
Al término de la marcha todavía no estaba definido si los manifestantes volverían a instalar tiendas de campaña en la plaza del Rossio, como ocurrió con las movilizaciones celebradas durante las dos últimas semanas.
Los participantes reclaman al Gobierno la retirada de su reforma de la legislación de alquileres, así como medidas contra los desahucios sin alternativa habitacional, límites a las rentas, restricciones a las compras de viviendas por fondos inmobiliarios y una ampliación del parque público residencial.
La crisis habitacional se ha convertido en uno de los principales focos de contestación social al Ejecutivo de Montenegro, ante el encarecimiento de los inmuebles y las crecientes dificultades de acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística portugués, los precios de las casas aumentaron un 18 % interanual en el segundo trimestre de 2026, hasta situarse en 2.445 euros por metro cuadrado.
La protesta de Lisboa coincidió con una nueva movilización en Oporto, en un contexto de creciente contestación social por el coste de la vivienda.
La marcha concluyó en la plaza de Don Pedro IV, conocida popularmente como plaza del Rossio y uno de los principales escenarios de las reivindicaciones ciudadanas en Lisboa, sin que se registraran incidentes y en un ambiente de normalidad. EFE
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