Manosque (Francia), 23 ago (EFE).- Tadej Pogacar (UAE), líder de la Vuelta, afrontó la etapa con final en Manosque dispuesto a perder el maillot rojo para no afrontar la responsabilidad protocolaria después de cada jornada, pero en un final ascendente y ante el ataque del belga Wout Van Aert decidió responder y logró la tercera plaza.
"Estaba preparado para perder el maillot rojo, además Hayter hizo un trabajo inteligente en la fuga. Pensé que no me interesaba demasiado seguir de líder y tampoco hubiera estado mal salir mañana con el maillot de campeón del mundo", dijo en meta el quíntuple ganador del Tour de Francia.
"Hoy era un día para sentirme seguro, hidratarme bien, ya que era un día muy largo y afrontar el final con seguridad. Llevé a mis compañeros hasta el último tramo, luego me vi involucrado por la etapa, estuve delante y jugué mis cartas", explicó.
Ante el ataque que hizo el belga Wout Van Aert a 2 km de meta, Pogacar admitió que de haber pasado a la ofensiva otro rival tal vez la estrategia hubiese sido diferente.
"En el momento del ataque no pensé en eso, pero es cierto que según quien ataque evalúas la forma de actuar. Cuando Van Aert ataca suele ser un movimiento ganador, por eso había que seguirle. A otros rivales les puedes dar cierto margen, pero no a Van Aert. Si no le sigo gana la etapa", detalló.
Ante la idea de tratar de mantener el maillot rojo hasta Granada, Pogacar prefirió no mostrar sus cartas.
"Cuando estás de líder siempre lo valoras y vistes los maillots con honor. No siempre tienes opciones de mantener el líder, otras lo consigue como sucedió en el Giro, donde tuve la maglia rosa desde el segundo día. También es cierto que lo puedes perder en cualquier momento", concluyó. EFE
soc/ism