Cruceño de Oro: Enrique Rivero, el guardián de la memoria histórica de Santa Cruz

Se ha convertido en el custodio de archivos que son un puente entre el pasado y presente, labor que es resaltada por diferentes personajes y la Iglesia Católica

Publicación: Hace 1 hora
$output.data
$output.data
Entre documentos antiguos y relatos compartidos, Enrique Rivero ha construido un puente sólido entre siglos

Enrique Rivero Coimbra se ha convertido en el custodio de archivos que funcionan como un puente entre el pasado y el presente de Santa Cruz, una labor silenciosa pero esencial que hoy lo distingue como Cruceño de Oro.

Su trabajo no solo preserva documentos, sino que sostiene la memoria viva de una ciudad cuya historia se entrelaza con la Iglesia y la transformación del Estado y la sociedad.

Durante 25 años, Rivero ha sido el guardián de los Archivos Históricos de la Catedral Metropolitana y del Arzobispado de Santa Cruz. En esos espacios se resguarda una de las colecciones documentales más antiguas de la región, donde cada registro permite reconstruir más de cuatro siglos de vida social, política y económica.

MIRA AQUÍ: Fieles católicos en Bolivia visitan iglesias para conmemorar el Jueves Santo

“Los archivos de la Catedral probablemente son los documentos más valiosos que tenemos en Santa Cruz, esa documentación es la más antigua. El documento más antiguo es de 1614. La Iglesia siempre fue parte del Estado y la documentación que existe ahí es fundamental, porque te refleja el lado económico, el político y el social desde hace más de 400 años”, explica Rivero.

El valor de estos archivos no se limita a su antigüedad, en ellos también se encuentra la huella cotidiana de generaciones enteras: información sacramental, bautizos, nacimientos, matrimonios, pero también refleja esa relación que tiene la iglesia con el Estado.

“No nos olvidemos que la historia de Santa Cruz se escribe bajo las sombras de la cruz. Y Enrique, realmente, ha aportado bastante, no solamente en el área eclesial, sino también en el área histórico social de nuestra ciudad de Santa Cruz”, señala Marcelo Quiroz, director del Museo de la Catedral.

MIRA AQUÍ: Día Mundial del Autismo, un llamado a la inclusión y la concientización

Quienes acuden a estos archivos encuentran en Rivero no solo a un guardián, sino a un guía. “Siempre que yo vengo a consultar aquí al museo, él me brinda información muy útil. Y otra cosa que destaco es las conversaciones con él ssobre el tema de la historia, son muy buenas, me gusta conversar mucho con él”, comenta el investigador Juan Pablo Paredes.

Así, entre documentos antiguos y relatos compartidos, Enrique Rivero ha construido un puente sólido entre siglos y su trabajo trasciende el resguardo de archivos: se convierte en un servicio a la identidad colectiva, siendo reconocido como Cruceño de Oro.

Recibe las noticias de último momento en tu email

* indica que es obligatorio